El boom de las secuelas: entre la magia inconclusa de ‘Wicked’ y la aplanadora taquillera de ‘Dhurandhar 2’

El panorama cinematográfico actual está dominado por las continuaciones, esos verdaderos tanques de la industria que expanden historias para profundizar en sus personajes o que simplemente arrasan con todo a su paso por las salas. La cartelera global respira este fenómeno con dos claros exponentes. Tenemos, por un lado, la enorme expectativa por la segunda parte de la adaptación del musical de Broadway ‘Wicked’, cuya primera entrega acaba de aterrizar en los cines. Por el otro, nos topamos con la realidad apabullante del cine indio con ‘Dhurandhar: The Revenge’, una cinta que no para de romper récords internacionales de recaudación y demuestra el poderío de las franquicias asiáticas.

El futuro de Oz y la controversia del metraje

La decisión de Universal Pictures de partir la historia de ‘Wicked’ en dos películas generó bastante ruido en la previa. Parte del público cuestionó el formato, sin entender del todo cómo una obra teatral que apenas roza las dos horas y media de duración, sin contar el intervalo, necesita tantas horas de pantalla para ser contada. Aún así, esta primera parte dirigida por Jon M. Chu y protagonizada por Cynthia Erivo y Ariana Grande ya se posiciona como uno de los platos fuertes del año, reinventando el universo de ‘El mago de Oz’.

Ambas entregas se filmaron al mismo tiempo. La producción buscó una coherencia estética que respete la esencia de la obra original de Gregory Maguire y sus icónicos números musicales. Si la primera mitad alcanzó su pico más alto con la canción ‘Defying Gravity’, la segunda apuesta todas sus fichas a la emotividad del tema ‘For Good’ y a un clímax visual diseñado para dejar al espectador sin aliento en la butaca.

Oscuridad y redención para las brujas

Quienes conocen el libreto saben bien qué le depara el destino a Elphaba y Glinda, acompañadas por figuras de la talla de Michelle Yeoh, Jonathan Bailey y Jeff Goldblum. La trama se pondrá bastante más oscura y se entrelazará directamente con los eventos de la llegada de Dorothy a Oz. Elphaba, ya consolidada como la incomprendida Bruja Mala del Oeste, tendrá que vivir en la clandestinidad. El Mago y Madame Morrible se encargarán de destruir su reputación a base de pura propaganda. Glinda enfrentará una crisis moral importante. Prometida con Fiyero, se convertirá inevitablemente en la cara amable y cómplice de un régimen opresor.

Veremos a Nessarose, la hermana de Elphaba, gobernando Munchkinland con un despotismo feroz antes de su trágico final, llegándole a mentir a Boq sobre las acciones de su hermana. Todo este conflicto decanta en un cierre a pura tensión en el castillo de Kiamo Ko. Allí, Elphaba secuestra a Dorothy para recuperar los zapatos de rubí. Habrá un enfrentamiento definitivo con Glinda y una aparente muerte cuando la joven de Kansas le arroja agua. Sin embargo, nada es lo que parece. Todo resultará ser una movida maestra orquestada por la propia Elphaba para fingir su final y salvar a Fiyero, a quien transformó en un espantapájaros para protegerlo. Glinda tomará las riendas de Oz prometiendo honrar la memoria de su amiga, mientras los dos fugitivos escapan en secreto para arrancar de cero, lejos de sus enemigos.

Mientras Hollywood planifica, Bollywood factura

Ahora bien, si hablamos de secuelas que no viven de la expectativa sino de realidades palpables, el caso de la película protagonizada por Ranveer Singh juega en otra liga. Pasado el fin de semana largo festivo, ‘Dhurandhar: The Revenge’ demostró que su arrastre no fue flor de un día y superó con total tranquilidad la temida prueba del lunes. Las cifras en las boleterías son un claro indicador de que el cine indio compite de igual a igual con las superproducciones estadounidenses.

Cifras que marean en el mercado global

Apenas en su quinto día en cartelera, la película logró recaudar 65 millones de rupias (crores) en más de 20.380 funciones durante ese primer lunes. Con este empuje, pasó muy cómodamente la barrera de los 500 millones en la India. Para ser exactos, la taquilla doméstica neta se clavó en 519,12 millones, mientras que la recaudación global ya trepó a los imponentes 829,76 millones, según reportan los datos de Sacnilk.

El desglose de estos números refleja el peso aplastante del mercado hindi, que aportó 60 millones ese lunes. El resto de los ingresos se repartió entre las versiones en telugu (3,50 millones), tamil (1,20 millones), kannada y malayalam (0,15 millones cada una). La trayectoria comercial de la cinta fue una aplanadora desde su arranque. Debutó el 19 de marzo facturando 102,55 millones. Bajó un poco el 20 de marzo a 80,72 millones, pero rebotó con una fuerza imparable el 21 y 22 de marzo, recaudando 113 y 114,85 millones respectivamente, con la brutal cantidad de 21.633 funciones habilitadas en su país de origen.

El impacto no se frena en las fronteras de la India. El analista comercial Taran Adarsh detalló que la película la está rompiendo a nivel internacional. Logró asegurar unas 3.000 pantallas en el extranjero, lo que representa uno de los lanzamientos más masivos para el cine hindi. Y lo hace ignorando por completo el hecho de haber sufrido una prohibición en los países del Golfo. El público marca la agenda, dejando en evidencia que, ya sea con brujas incomprendidas o con héroes de acción indios, las grandes franquicias son el motor indiscutido del cine mundial hoy en día.