|
Hace unos años me enojaba al darme cuenta que me había equivocado. Me enojaba tan seguido que empecé a invertir el proceso. Ahora, el error, en lugar de sorprenderme al final, es previsto desde un principio. Porque una equivocación puede ser una consecuencia exacta y premeditada: design mistake.
Hacer música se parece a domesticar errores y fracturas. El proceso exige un ejercicio metódico: visualizar el sonido por aproximación.
|
|