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Un amigo me cuenta esto en el ómnibus: entra a un bar, apurado, buscando algo, y ve a una rubia de espaldas, el pelo largo atado en una colita. "Flaca", le dice y le toca el hombro. Ella se da vuelta, lo mira, él se da cuenta del error entonces se pone colorado y le dice: ?Uy, disculpá, pensé que eras una mujer?. Él/ella contesta: ?Soy una mujer?. La vieja que venía en el asiento de al lado escuchando nuestra conversación mueve la cabeza, indignada, y no puede aguantar la tentación de apuntar algo: ?El mundo está confundido?, dice.
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