|
Sí. Hay diosas en cada mujer. Esta convicción, a la que llego desde hace algunos años, no muchos, es fruto de la vida vivida, del trabajar conmigo misma, y por supuesto también del encuentro con el conocimiento intelectual, con la información que da cuenta, pone nombre, explica, lo vivido, lo sentido, ya como alegría y fortaleza, o desde el dolor y la debilidad. Y en una suerte de alquimia todos esos saberes se van alimentando mutuamente, mezclando y dando resultados transformadores. Descubrir las diosas que habitan en cada una de nosotras es conocernos a nosotras mismas, descubrir nuestras fuerzas, nuestras debilidades, nuestras...
|
|