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Un Peyote Alucinado, por Gabriel Peveroni
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qué pasa con el peyote. qué pasa con ese puñado de canciones que cambió el rock uruguayo de los noventa, que fue punto de inflexión y sigue siendo uno de los grandes momentos de la historia musical montevideana. qué pasa con esos cinco músicos que decidieron mirar hacia atrás y volver a sentir el rubor del pecado original. volvieron en 2009 para dar un único show. en el pilsen. emoción pura. para ellos y para las decenas de miles de fanáticos que bailaron el último pogo gigante de durazno.
fernando santullo y juan campodónico hablan del reencuentro y se resisten a conjugar ideas en futuro, más allá de los proyectos bajofonderos. el tiempo dará las respuestas que hoy no tienen ni quieren dar. antes y después del pilsen. antes y después de bajofondo. antes y después de una máquina de rockear que sigue estando intacta.
acto tres_unos días después del pilsen // La última parte de la entrevista es en el estudio que tiene montado Juan en su casa de Montevideo. ?Que sea breve, que tengo que armar las valijas?, pide Fernando cuando hablamos un rato antes por teléfono. El calor es intenso. Daniel se excusó por despedidas familiares. Pepe está en otras vueltas. Carlos tiene reunión en Facultad. Fernando y Juan comparecen a la cita. Siempre al firme. La charla previa se pierde en un difuso off-the-record sobre cosas tan inútiles como el cambio cultural provocado por myspace y las redes sociales. Alguien menciona a María Zauber. Mejor no hablar de ciertas cosas. Así que. A las preguntas. //
Antes de tocar en el Pilsen dieron un recital en Lindolfo, ¿cuánto sirvió esa prueba ante el público?
Juan Campodónico Fue un ensayo abierto para amigos y familia, y ya en ese show pequeño, en Lindolfo, nos sorprendió cómo el público terminó en un estado de euforia, en un pogo amable y civilizado.
Fernando Santullo Una vez superada la duda de si el grupo iba a rockear, fue más fácil concentrarse en los aspectos más lúdicos del asunto; es decir, en dar un show enérgico y prolijo, como solían ser los shows de Peyote. Y de transmitir además la alegría que teníamos en ese momento. Para mí fue muy impactante ver cómo la gente devolvía esa energía en cada canción.
En el mismo fin de semana pasaron de 200 personas a pararse frente a decenas de miles?
JC El momento previo a salir a escena en el Pilsen fue de una tensión y excitación enorme, y a partir de ahí, y por una hora y media más, lo que pasó no fue real? El show salió impecable, con fuerza, con emoción, con matices. Hubo una energía que trascendió a todos: público, músicos, técnicos. Fue algo muy particular y que yo no había vivido antes.
FS Es como dice Juan; por un lado es la misma energía de siempre, pero por otro ahí estaban personas que en su gran mayoría no habían visto al grupo en vivo y solo conocían de oídas lo que pasaba en nuestros shows.
JC Se dio un fenómeno muy particular. No fue la clásica reunión de una banda que se aburrió de tocar y hacer discos. La sensación que tuvimos tocando en el Pilsen fue que aquel momento se convirtió en un rito que no sólo implicaba a unos músicos tocando canciones sino que refería a otras cosas menos temporales.
// Fernando se tiene que ir. El mes de marzo pasó rápido para él. Demasiado rápido. El avión a Montevideo. El reencuentro con los amigos. El primer ensayo. El ritual del asado. La familia. La rambla. La ansiedad. Las notas de prensa. El show en Durazno. Preparar las valijas. Otra vez. Rumbo a Barcelona. Pasó mucho en muy poco tiempo. //
¿Cómo ves al país?
FS Con la mirada de quien va y viene pero no vive acá. Es decir, puedo ver mejoras respecto a 2002, pero me resulta difícil calcular su alcance más allá de lo que veo en mi entorno en los quince o veinte días que voy? perdón, que vengo.
¿De qué manera te integraste a Barcelona y cómo viviste los cambios en tu vida cuando tomaste la decisión de irte a España?
FS Bueno, eso fue hace muchos años... En su momento implicó un montón de reajustes y otras tantas continuidades. Barcelona y España en general no son muy diferentes de Uruguay. Y yo ya había vivido en otros países, así que no fue un cambio tan radical. Trabajé durante años como editor de contenidos en una agencia de noticias para nuevas plataformas tecnológicas. Fui editor de las noticias de música que se publican en yahoo.es y que se envían a teléfonos móviles de Movistar y Vodafone.
// Fernando pide disculpas. Pero antes de irse cuenta que renunció al trabajo en Barcelona para dedicarse full-time a la música. Al proyecto solista con Bajofondo y a la reunión de Peyote. Tiempo de decisiones, de tomar riesgos. Basta de exilios y nostalgias. Juan lo interrumpe. Anuncia que el nuevo disco bajofondero ?todo cantado por Fernando- saldrá en breve. Además del ?proyecto Santullo? -así le llaman- se editará un documental de Pablo Casacuberta sobre los tours del colectivo electrónico. //
¿Cómo se fue dando el ?proyecto Santullo?, de Fernando integrándose a Bajofondo?
JC Yo lo quise rescatar del ñu metal, y lo logré. No quiere decir precisamente que lo haya llevado a un lugar mejor...
FS El disco surgió de un peloteo con Juan, de intercambiar mails, de mandarnos canciones. Juan me mandaba bases, y yo le mandé cosas que estábamos haciendo con Sebastián Peralta (ex Kato). Después, algunas de esas cosas terminaron convirtiéndose en ?Mareo? y en ?Ya no duele el corazón?, que es el primer tema que grabé con Bajofondo. Después tuvimos suficiente material para hacer un disco? Fue totalmente orgánico; fue ocurriendo.
JC Las primeras charlas tenían que ver con retomar desde otro lugar una colaboración que existía desde Peyote. No fue solo ?intercambiar bases?? sino que intercambiamos ideas de hacia dónde ir, sobre qué cosas podíamos desarrollar.
Definiciones artísticas, digamos?
JC Exacto. Y fueron apareciendo distintos experimentos, distintas pruebas. Pero lo interesante de lo que está haciendo Fernando ahora es que se trata de un género nuevo. El disco de Santullo realmente no se puede catalogar: no es un payador, no es un rapero, no es un poeta hablando?
FS Es más fácil decir lo que no es que lo que es.
JC Es una mezcla que tiene que ver con la milonga y la payada, pero también con el rap y la electrónica. En ese sentido engancha con el contexto de Bajofondo, en lo de experimentar y al mismo tiempo tratar de resumir cosas muy locales.
¿Apela también a la canción?
JC Es un disco que está basado en la letra, en la poesía. Es un disco basado en la palabra. Tiene una búsqueda acerca de quién es Santullo artísticamente. El Peyote Asesino era una cosa de cinco personas, en la que aparecía fuertemente la personalidad de Fernando pero que involucraba las personalidades de los otros cuatro. En este caso es el disco de Santullo. Si bien ayudé a construirlo, no es mi disco? es el disco de él; es su personalidad llevada a un formato musical.
FS El tono del disco es bien personal, como dice Juan. Se centra más en mis movimientos, cortes y continuidades internas, que en los vaivenes del contexto.
// Decido quedarme un rato más en casa de Juan. Acepto un capuccino. Me gano la escucha de algunos tracks del proyecto Santullo y del nuevo de Cuarteto de Nos. Dos grandes discos de 2009. Seguimos hablando. Pretender un off-the-record con Juan es una torpeza. Hay un par de preguntas que hace tiempo quiero hacerle. Rec. // ¿Cuáles son los desafíos de la música uruguaya?
JC Hay que tratar de ponerse en sintonía con el mundo, pero mostrar algo original. Hay que encontrar el mecanismo para integrarnos al mundo de la música internacional como la usina creativa que somos.
¿Qué pasa con el rock como fenómeno?
JC El tamaño que el rock tomó en este país ha sido un poco desproporcionado, pero ya va a encontrar un equilibrio con respecto a las demás formas de expresión artística. Y también tiene que abrirse al mundo? Yo no sé por qué en el Pilsen tocaron solo artistas uruguayos; podrían haber estado bandas brasileñas como Los hermanos o Cansei de ser Sexy. Brasil es una potencia musical, tanto como Inglaterra, y la tenemos al lado. Al Quilmes va Radiohead, y Los hermanos, que es una banda tan buena como Radiohead, podríamos tenerla en Uruguay por mucha menos plata. Es una cuestión de visión cultural.
Tal vez sea un problema de la insularidad tan propia de Uruguay?
JC Sí, pero Uruguay parece estar cambiando muy rápido, y eso es algo muy bueno, porque estábamos muy jodidos, muy conservadores, muy miedosos, muy prejuiciosos. Lo más importante es que se nota un cambio en la mentalidad. Un poco menos de tele y más Internet nos cambió muchísimo como país. Y por suerte hay cosas maravillosas como el Plan Ceibal, y otras tantas gestiones de este gobierno con respecto a lo social.
A diferencia de Fernando -y también de Daniel-, decidiste quedarte en Montevideo.
JC Viajo muchísimo pero siempre vuelvo. Montevideo es una de las ciudades más lindas del mundo y está bueno volverla cada vez mejor.
acto dos_reencuentro en montevideo city // Vuelvo a intentarlo y vuelvo a fallar. Solo una vez, antes de la salida del disco debut, allá por 1990 y pico, logré reunir para una entrevista al Peyote completo. Esta vez Juan y Fernando piden muzzarella. Acompaño. Piden refrescos light. También acompaño. Hace mucho calor y el espectáculo del atardecer frente a la Ramírez es intenso. Carlos llama por teléfono y dice que vendrá retrasado. //
Toda buena historia tiene un punto de partida? ¿Cómo fue el reencuentro entre ustedes?
FS A mí, hace algunos años, me contrataron para hacer la prensa de un grupo latino. Eso fue lo que me dijeron. Cuando me mandan el material, el famoso grupo era Bajofondo? ¡Y le di una buena sorpresa a Juan! Ese fue un primer reencuentro, de tomar unas cervezas, charlar, retomar el contacto, etc. Pero de música, nada. Después vino todo lo del ?proyecto Santullo? y las colaboraciones en Bajofondo. Pero lo de Peyote, en concreto, salió el año pasado cuando nos juntamos para hacer ?Mal de la cabeza? en el show del Teatro de Verano.
JC A Fernando lo teníamos siempre de invitado en los shows de Bajofondo en Europa. Tocamos con él en Londres, en Brighton, en Madrid. Pero para el show en Montevideo quisimos hacer más explícito el vínculo, tocando un tema de Peyote a la manera de Bajofondo, como para hacer una guiñada y mostrar de dónde vienen algunas cosas. Y el tiro salió por la culata, porque fue el momento más fuerte y energético del show, y todos quedamos con la impresión de que podía estar bueno hacer un concierto con la música de Peyote? volver.
FS Lo que se dio arriba del escenario fue muy poderoso y emocionante. Yo no tengo muy claro qué ocurrió durante esos cuatro minutos. Sí me acuerdo que empezamos el tema y fue un clamor. Eso fue lo que nos disparó a hacer algo juntos.
JC Además, se están cumpliendo diez años de la separación de la banda?
¿Qué se rompió cuando se separó Peyote Asesino, hace ya diez años?
FS Hubo cosas artísticas y también personales, como que estábamos cansados de vernos las caras. Fue un poco de desgaste, y mucho estrés, porque nos pasaron muchas cosas, muy rápido.
Venían de firmar un contrato grande, de grabar en Los Ángeles? ¿Qué fue lo que falló?
JC Era una situación totalmente nueva y muy demandante, un momento de enorme estrés para nosotros. Teníamos que tomar decisiones personales que no eran fáciles. Lo de Peyote fue una historia muy cortita, de dos discos en cuatro años; una historia muy intensa.
Poco tiempo después de la separación, me acuerdo de hablar con los chicos de La Vela y ellos decían haber aprendido un par de lecciones de lo que pasó con Peyote.
FS De las piñas de Peyote aprendió todo el mundo.
JC Yo, por ejemplo, poco tiempo después de la ruptura de Peyote produje el disco de Notevagustar, que ahora es la banda más grande de Uruguay. Muchas de las cosas que yo aprendí con Peyote y que en ese momento eran nuevas, las heredó otra gente.
FS Hubo un montón de ideas y de experiencias que fueron aprendizaje para muchos. No es casual que casi toda la gente que está ahora en el mundo del rock te hable bien del Peyote. Es medio dinosaurio; fue como un fantasma que todos estos años estuvo siempre ahí pero no de manera visible, y eso en cierta manera lo preservó.
JC ¡Y ahora somos los headlinners del Pilsen! Es una cosa completamente inusual que una banda que no ha tocado en los últimos diez años sea la que cierre el principal festival de Uruguay. Ha pasado mucha agua debajo del puente, pero para mí tiene que ver con eso: muchas de las cosas que han sucedido durante los últimos diez años en el rock de acá parten del período que comienza con Peyote. Tenés el rock del ?85 que tuvo su auge y que también se consumió rápidamente. Y tenés esta movida? En realidad es Uruguay el que está cambiando mucho, y todo el mundo está cambiando mucho más rápido aún?
¿Y vos, Fernando, seguiste la movida rockera uruguaya a la distancia?
FS No he hecho un seguimiento en estos siete años, desde que me fui a Barcelona. Lo que se nota es que han mejorado mucho los estándares de calidad en el rock. He seguido sí a Fernando Cabrera, por ejemplo, porque siempre me gustó y mi vieja me manda los discos. JC Y a Bajofondo? ahora que te invitamos a participar. FS Y me pareció genial? Pero el tema es que nunca escuché nada porque fuera uruguayo, checo o armenio. Yo voy escuchando lo que me llega.
Ustedes dos ?al igual que Carlos- nacieron en Uruguay, vivieron infancia y adolescencia en el exilio, en México. Esa peripecia le da una identidad diferente a Peyote, a la música que hacen ustedes, en la mirada.
JC Creo que el marco de todo esto es una cosa más amplia que tiene que ver con las emigraciones. Nosotros somos uno de los primeros grupos de uruguayos que volvieron a radicarse a Uruguay. Hay un montón de mitos negativos sobre la emigración, sobre el exilio, como que fue algo muy dramático y que tiene un montón de cosas feas asociadas. Es cierto, pero también el exilio se asocia a un montón de cosas positivas, como el hecho de que miles de uruguayos recorrieron el mundo y volvieron con cosas diferentes para traer al país. En nuestro caso, nuestras familias vivieron mucho tiempo fuera de Uruguay, y cuando volvimos trajimos a Peyote Asesino, que era una cosa también muy uruguaya, pero con una cantidad de visiones diferentes, con el hiphop de la frontera de México con Estados Unidos, con lo que estaba pasando en ese momento, con un sonido más integrado al mundo.
FS También hay cosas que son menos dramáticas ahora que antes. Mi vieja, por ejemplo, se vino de Galicia y tardó cuarenta y dos años en volver a su tierra. Yo, en estos siete años, vine una vez por año por lo menos, y en algunos casos dos veces. Me voy pero estoy volviendo todo el tiempo. Y esos viajes son un trasiego de datos, de información, de experiencias. Era lo que pasaba con Peyote, que tenía una serie de influencias de otras latitudes, que se mezclaban.
JC Muchas de las cosas que yo he desarrollado desde Bajofondo y desde mis producciones en los discos de Jorge Drexler, incluso lo de Peyote, tienen esa característica: son cosas muy uruguayas pero que miran al Uruguay desde otra óptica. En estos últimos años, y por suerte, el mundo ha cambiado, apareció Internet y Uruguay mismo se abrió muchísimo hacia afuera, con una circulación de gente y de ideas que refresca la movida cultural.
// Llega Carlos Casacuberta. Se rompe cierto clima. Por suerte. La conversación va para otros lados. Ya se hizo de noche en el Parque Rodó. Los tres se ponen a hablar del Mambo. Sienten orgullo por el tradicional juego mecánico. Sé de varios músicos que darían lo que no tienen porque una de sus canciones sonara en el Mambo. Carlos, de todos modos, se queda casi al margen de la charla. //
¿Cómo fue encontrarse los cinco para volver a tocar juntos?
JC A mí me pasó, en el primer ensayo, de sentir que estábamos probando y probando y que no nos animábamos a tocar? Pasaba el tiempo y no arrancábamos. Hasta que en un momento largamos con ?Guacho?. Y fue eso, exactamente esa energía de la que estamos hablando. Fue algo como muy esotérico, lo de poner a esas cinco personas en un cuarto a tocar música.
¿Retomaron los mismos roles de antes?
FS Los roles son más o menos los mismos porque la gente no cambia tanto, sigue siendo más o menos la misma. CC Por ejemplo, Juan? cuando dice en medio del ruido ?vamos a hablar?. FS O por ejemplo que Pepe, en algún momento, sabés que se va a cansar y va a empezar a hacer ruido. JC Bueno, pero hay unas dinámicas por las cuales todo el mundo es un poquito distinto? FS: Como que después de diez años todos estamos un poco más distendidos.
¿Quién es el asador?
CC Juan se ha convertido en el asador, ha hecho un par de asados?
JC De hecho íbamos a hacer un asado de confraternidad y se descolgó a llover. Un chaparrón mortal.
¿Hay ideas para hacer nuevas canciones?
CC Te cambio la pregunta: ¿hay un futuro para el Peyote?
Entonces cambio la pregunta, ¿hay un futuro para Peyote?
FS Por el momento, lo que nos planteamos es hacer el Pilsen, y hacerlo súper bien. JC Esa ya es una muy buena idea, pero queremos que sea algo orgánico y que lo lleven las ganas y el sentido común, y no una estrategia o un plan. Estamos grandes y todos estamos haciendo millones de cosas distintas. CC Para mí fue una novedad volver a escuchar la música y encontrarle otros costados. Y eso me hizo pensar que Peyote tiene esa característica, que tiene un proceso lento. Que se va degustando y te lleva un tiempo. Un tiempo que pueden ser diez o quince años.
acto uno_viaje a la raíz // Juan se acuerda de una vieja charla en casa de Daniel. Una tarde en que escuchamos ?una por una- todas las canciones del que sería el primer disco de Peyote. La primera nota.1995. Las canciones hablan por ellos. Explotan en cada track. ?El Peyote Asesino está acá?. Busco en viejos papeles. Encuentro un posible punto de partida. Eterno retorno. //
?Atención, rockeros y rapers locales. Está por editarse el debut de la banda Peyote Asesino, uno de esos discos de ruptura, viscerales, llamados a marcar el sonido de una generación. Los chicos de Peyote ?L.Mental, Juan Campodónico, Daniel Benia, Carlos Casacuberta y Pepe Canedo- debutaron el 21 de agosto de 1994 en El Perro Azul, y desde entonces no paran de sacudir con su energético rap-rock, que sabe a Titas, Beastie Boys y Rage Against The Machine. Un peyote alucinado?.
// Autodefiniciones en 1995. Un mix inesperado.
FS Me acuerdo de las primeras guitarras del punk nacional y eran una onda tirando más al dark que al rock. Lo nuestro es más yanqui. Creo que las voces tienen que ver con Tita?s? y también el rap, pero de cuando el rap abandonó el tono fiestero y se puso lúgubre. JC En los recitales queda una cosa más agresiva, más rápida, tipo Clash. FS Como si los Cure hubieran tomado anfetas. CC La música de Peyote es como si se estuvieran cayendo cosas continuamente. Me da esa impresión.
Agregado:
Video del backstage de fotos del Peyote Asesino
Mix de tema L.Mental por Cookie Dstreet
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