un tal luca prodan
invitado: leonardo haberkorn
 13.05.2008 
La entrevista estaba fijada a las ocho o nueve de la mañana, una hora impropia para entrevistar a un músico de rock. La cita era en el hotel Carrasco, donde estaban alojados muchos de los músicos extranjeros que habían llegado para actuar en Montevideo Rock.
Era una soleada mañana de noviembre de 1986 y hacía calor.

[Recuerdo haber ido a la entrevista sin desayunar y con la sospecha de que Luca Prodan y los otros integrantes de Sumo me dejarían plantado porque estarían durmiendo. Pero no fue así. Yo no pensaba que aquella cita fuera especial. Conocía algunas canciones de Sumo pero no todas. Todavía no eran famosos. Las radios uruguayas pasaban ?La rubia tarada? y ?Los viejos vinagres?. ?La rubia tarada? me parecía genial, claro. ?Los viejos vinagres?, no.]

A la entrevista bajaron Luca Prodan y el bajista Diego Arnedo. Nos sentamos en el bar del hotel. No recuerdo cómo estaba vestido Arnedo, pero Prodan llevaba una larga túnica blanca de algodón, y calzaba suecos. Parecía más un monje budista que un rockero. Comenzamos hablando del hotel Carrasco, porque varios de los músicos argentinos allí alojados estaban molestos con lo vetusto de sus instalaciones y pretendían cambiar de alojamiento.
?Las camas hacen ruido... es medio dark, pero a mí me gusta?, dijo Luca Prodan. ?Y no es por no estar acostumbrado a estos lugares. Mis padres tenían guita; si íbamos a un lugar nos quedábamos en hoteles así. Es más lindo mirar al techo y ver esos vitrales en vez de una lamparita de última. Los de GIT se quieren cambiar de cuarto... pero ¿quiénes son? ¡¿quiénes se creen que son?!?.
Esa fue una constante en la entrevista. Luca Prodan no tenía pudor de referirse a sus colegas. Le pregunté por qué Sumo había tenido tanto éxito ese año, y respondió con un discurso anti-hippie lleno de alusiones personales.
?Porque la propuesta de Sumo es distinta?, dijo. ?Acá todos quieren ser muy afinados, pero dónde está el corazón. Dónde lo tienen. Fito Páez es más o menos un melódico. No es un aguerrido... Nosotros hacemos un show sin ser heavy metal, sin ser punk ni nada, solo con nuestra fuerza. Y eso pega, porque la gente cambió. Antes les gustaba perderse en los ?espacios siderales del amooooor? y ser buenos tipos, y en general era todo mentira. Nosotros no le damos nada de bola a todo eso; somos buenos tipos y listo. Y después hacemos la música que queremos?.
Arnedo interrumpió para contar que todo había surgido de casualidad. Que Luca había llegado de Europa, que había reunido a músicos que no tocaban en público, que ni siquiera pretendía grabar un disco. Insistía en que habían trabajado mucho para llegar a ser reconocidos.
Prodan volvió a tomar la palabra. ?Me parece que también tiene que ver con la edad. Yo empecé a cantar a los 27 años, no a los 19. Fito, que tiene 22, es un imberbe. A esa edad se la creen, piensan que son estrellas porque no saben, porque no vivieron. Yo estuve en la cárcel tres veces, aunque nunca le hice mal a nadie. También viajé en un yate por el Mediterráneo cada verano desde que era chico. Hice de todo. Estuve en todos lados. Yo viví. Viví. Ahora no me voy a creer que soy una ?estrella de rock?.

[La calidez de la voz con acento italiano de Luca Prodan todavía se escucha en el casete Silver Shadow, lo que no deja de ser un pequeño milagro. Varias veces en la entrevista se refirió a su historia personal, a su infancia y juventud en el seno de una familia millonaria y aristocrática en Europa, tal como ahora cuenta la película sobre su vida. Pero en aquella mañana de 1986 Luca todavía no era una celebridad, su biografía no era conocida y sus cuentos me provocaban inquietud: ¿sería verdad todo lo que ese pelado me estaba diciendo?]

?Yo fui al mejor colegio de Europa, con el príncipe Carlos de Inglaterra. Ahí me di cuenta de la mierda que es todo, me escapé y me puse más rebelde que un rebelde. Dejé todo. Si yo quería ahora estaba en Roma, en mi súper departamento, con el yate de mi padre y todo eso. Pero no quiero, no me gusta esa gente. Me gusta mucho más el barrio del mercado del Abasto y estar ahí con cualquiera. Yo soy amigo del almacenero, de gente más de verdad, no de estos que hacen windsurf, oh oh oh, ¿qué cazzo me importa a mí el windsurf??.
El personaje parecía ser demasiado interesante para ser verdadero pero, sin embargo, no creía que ese pelado de túnica me estuviera mintiendo. En un momento Luca Prodan interrumpió la cantinela de Arnedo acerca del sacrificio que habían hecho para salir adelante y dijo que ?Los viejos vinagres? la habían compuesto con la mente puesta en lograr un éxito radial: ?Nosotros vivimos de esto, así que necesitás adecuarte un poco a la situación comercial. Confieso que esa canción fue hecha con un poco de mentalidad comercial. Pero ?La rubia tarada? no, esa la hicimos así, sin pensar?. Nunca había oído a un músico referirse con tal sinceridad a uno de sus éxitos.
?Nosotros ?siguió Luca- no somos el conjunto-de-rock-reloco-reinteligente-y-con-todas-las-minas. Hay muchos músicos que no son músicos, que solo quieren levantar minitas, ser famosos y salir en el diario. El rock está lleno de boludos. Y hablando de boludos, mirá quién viene??

[En el bar del hotel apareció un ser extraño, muy alto y con una barba larguísima dividida en dos mitades que se prolongaban casi hasta su abdomen. Era un desconocido llamado Roberto Petinatto, saxofonista de Sumo.]

Luca lo presentó: ?Él es el más inteligente y el más idiota de Sumo. Es el más arrogante, pero también es el que tiene más sentido del humor, muy irónico y sarcástico?. Petinatto se sentó al piano del bar del hotel Carrasco y comenzó a improvisar. El resto de la entrevista quedó registrada en el Silver Shadow con la música de Petinatto de fondo.
Prodan miró a Arnedo y dijo: ?Él es el mejor músico de Sumo. Se toca todo?. ?Gracias?, respondió con timidez el bajista.
Le pregunté a Prodan si quería volver a Europa. ?Yo viví toda una época muy buena allá. Los jóvenes decíamos ?vamos a cambiar todo?, pero después nos dimos cuenta de que no íbamos a cambiar nada ni con la política, el rock, ni las drogas. Hace dos años y medio volví a Italia e Inglaterra y estaban todos haciendo guita y comprando un televisor más grande. Me puso bastante mal. Después está el otro lado de la moneda: los otros, los ex rebeldes, los que se desilusionaron con la propuesta del 68 cayeron en la heroína. Y se mueren como moscas?.
Me dijo que su hermana había muerto por ser heroinómana. ?Yo llegué acá escapando de la heroína. No quiero volver. Si vuelvo es para tocar y para estar un rato en un lugar lindo y comer buena comida. Y hablando de comida??
Luca dio por terminada la entrevista y preguntó dónde podía comer mariscos. Todavía no era mediodía, pero quería que le indicara algún restaurante. Salimos a la calle. En la entrevista Luca me había dicho que se vestía con su look tan extraño para ?hacerle entender a esos boludos que podés ser distinto y ser una buena persona?. No sé si la gente que lo miró con ojos desorbitados aquella mañana en Carrasco habrá captado el mensaje.

[Cuando pasamos por la puerta del café Arocena, Prodan quiso entrar. Le dije que allí no se había servido ni se serviría jamás un plato de mariscos, pero él entró igual y se paró frente al mostrador, ante la mirada curiosa de los presentes. ?Dos ginebras?, pidió. Las sirvieron y él bebió la suya de un sorbo. Tuve que hacer lo mismo. Nunca en mi vida repetí ese tipo de desayuno. Él seguro que sí. Apenas viviría un año más.]

Esa noche Sumo actuó en Montevideo Rock 1 y comprobé que el pelado de túnica no me había mentido. Cuando la actuación terminó, sentí qué había sido afortunado esa mañana. Y guardé el Silver Shadow como si fuera un tesoro.

6 comentarios
actitud buenos aires

Ignacio.Quartino

Amigos Imaginarios

Natalia.Mardero

Bandeja de entrada

gabriel.peveroni

burbujas

daniela.vazquez

Campos magnéticos

gonzalo.deniz

Ciudades que matan

rusky

Columna obrera

yumber.vera rojas

Editorial

carlos.taran

En borrador

mariana.enríquez

En el camino

Por Gabriel Peveroni

En la esquina

leonard.mattioli

Entrevista a Deluxe

gabriel.peveroni

Esa oscura debilidad

mc.morphine

Freeway 2004

Freeway revista 2003

Generación uy

facundo.ponce de león

In situ

lucía.alegro

La rueda mágica

noelia.campo

Letras

andrea.blanqué

Like a virgin

patricia turnes

Mis confesiones

Kira

Morena líquida

marianella.morena

No le temas al arte

javier.abreu

Nueva Generación

teófanis.zitto

On the road

Otros

Pánico Escénico

georgina.torello

Pantallas

flavio.lira

Personas Comunes

pedro.dalton

Punto Cero

federica.narancio

Recomendados

Storytelling

julia.castagno

Suenan

sebastián.auyanet

Superpoderosas

patricia.turnes

tendencias mentales

dani.umpi

Txt

mónica.ottado

Vasos Comunicantes

sylvia.meyer

y esto pasó

Por Damián Coalla

 
blog | revista | suscripciones
Contacto: web | revista | publicitario | Registrado en: Colophon 2007
Diseño & Desarrollo Web: The Electric Factory | Diseño & Desarollo Revista: Intro
© 2005-2008 Freeway - Todos los derechos reservados | Sobre los Artículos y Comentarios