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Películas truchas - Flavio Lira
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La cartelera cinematográfica comercial es paupérrima. No sólo se estrenan pocas películas, sino que tienden a ser, no tanto malas, sino completamente rutinarias, predecibles y olvidables. La salvación es la piratería...
Para un cinéfilo empedernido y con ansias de ver cosas que, al menos, lo sorprendan, el asunto está en recurrir a la piratería. Para esto hay –sin embargo- diversos inconvenientes. Porque además de ilegal -o algo parecido- es también riesgoso por otros motivos, incluidos los virus que pululan en el cyberespacio. Pero el fundamental es no saber bajar películas. O, mejor dicho, bajar copias de mala calidad, en idiomas no originales o directamente películas que no corresponden a lo que uno puso a descargar. Dos ejemplos tomados de la vida real:
01) Intenté bajar Blazing Saddles. Cuando la pongo, descubro que la copia está doblada al ruso. Pero no dobladas las voces de todos sus actores, sino que UN único actor dobla las voces de todos los personajes.
02) Un amigo puso a bajar Pineapple Express. Pero la película que terminó apareciendo no era la comedia porrera con Seth Rogen, sino una película extrañísima de submarinos coreanos. Es verdad, tuvo la ventaja de ver algo que, por diversos motivos, jamás se estrenaría en Uruguay, pero no era lo que quería ver.
PELIS EN LA FERIA La forma más popular -porque seamos honestos, no todo el mundo tiene ADSL, y yo me incluyo en esa plebe- es comprar pelis truchas en ferias. A un módico precio -el más popular es 100 pesos por cuatro películas- se puede acceder a films todavía no estrenados en salas. De hecho, hay comerciantes que se han dado cuenta de que, en un mismo DVD, pueden entrar tres o cuatro películas juntas. Por supuesto que la mayor parte de las películas son los mismos films malos y rutinarios que se estrenan semana a semana. Pero si uno busca, puede encontrar joyitas. Me pasó de encontrar Teeth, la excelente comedia negra de Mitchell Lichenstein que jamás se estrenaría en cine por estos lados. Sin embargo, allí está, en un puesto de películas truchas, esperando a que alguien la compre. Y no sólo el comprador se puede llevar una sorpresa -que puede ser agradable o desagradable dependiendo de sus gustos como espectador-, sino que también puede acceder a una copia más que buena -el VCD no es el mejor de los formatos para ver películas, eso está claro, pero hay copias más que decorosas-. Otras que se encuentran en la popular “distribuidora alternativa” son el nuevo rockumentary de Christopher Guest, For your consideration, la última entrega de la saga de los muertos vivos de George Romero, Diary of the dead, y la extrañísima película de artes marciales Chocolate, proveniente de Singapur. De hecho, gran parte de las películas que están a la venta provienen del Lejano Oriente.
CINEFILIA PIRATA No todo es color de rosa en los puestos de películas truchas: gran parte de los films que uno puede llegar a comprar se trata de copias filmadas dentro de un cine. Las hay buenas y las hay malas. O mejor dicho, no sé si hay buenas, pero al menos hay algunas un poco más soportables y mejor filmadas. Esto me hace acordar al capítulo de Seinfeld en el cual Jerry yasabensuapellido filmaba una copia ilegal en un cine.
Todo un tema de cinefilia, porque consideremos lo siguiente: ¿qué pasaría si empezamos a considerar la película trucha no como tal, sino como la copia verdadera? Es decir, si vemos un film filmado en un cine como si fuera la película misma. Ya se ha escrito varias veces que la percepción de un material audiovisual tiene que ver con la subjetividad de una persona y también con el contexto en que la persona recibe este material.
A esto, entonces hay que agregarle en este siglo la variante de ver la película filmada. Se vuelve una meta-película, y estamos siendo testigos de la ocasión en que fulanito filmó Harold and Kumar escape from Guantánamo Bay en un cine X, con gente que se ríe y charla, como el caso de un niño que ante un chiste que consiste en una bolsa enorme de marihuana teniendo relaciones sexuales, no entiende nada y empieza a preguntarle compulsivamente a su padre qué es lo que acaba de ver. Somos, entonces, testigos de una especie de fragmento vital, lejano y grumoso, que sirve tanto como extrañísima película filmada en una velocidad no accesible por medios comunes, dado que probablemente fue filmada con un celular, sino que también incluye una singular experiencia sociológica.
recuadro
ojos rojos
CAMINO_ El nuevo film de Javier Fesser –El milagro de P. Tinto- se basa en una novela del Opus Dei. Causó cierto revuelo cuando fue estrenada en San Sebastián.
FORGETTING SARAH MARSHALL_ Bajo el horrible título de Cómo sobreviví a mi novia, acaba de salir directo a DVD la nueva comedia producida por Judd Apatow.
LA NUBE ERRANTE_ Sí, señores, el 9 de diciembre se estrena el penúltimo opus de Tsai Ming Liang. Una obra maestra, con números musicales hermosos y bizarros, más uno de los mejores finales de la historia del cine.
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