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El sentido de la política como desafío para las nuevas generaciones, es el tema que toca Facundo Ponce de León en esta oportunidad. Los pequeños cambios como forma de concebir a la política. El cambio moderado como dato de la historia.
sentido de la política ? por facundo ponce de león
Por un lado las normas, el ordenamiento jurídico, político, económico y social. Por otro lado nosotros, presos del sistema, agobiados, asfixiados, controlando los instintos y fingiendo que somos lo que en realidad no somos. Así se entiende desde hace buen tiempo nuestro estar en la sociedad, responsabilidad en buena medida de las dos generaciones que nos precedieron, que se creyeron capaces de cambiar el mundo en un santiamén y, como no lo lograron, se desencantaron con la misma rapidez con que se creyeron superpoderosas. Está en nosotros invertir esta situación, y para ello una tarea urgente es comprender el sentido de la política.
Las reglas de juego no están sobre nosotros sino con nosotros, y sólo entendiendo esto podemos cambiar lo que haya que cambiar. Y hacer esto es hacer política. La realidad se cambia a pequeños golpes, del mismo modo que el puzzle se arma si tenemos la paciencia de encastrar pieza por pieza. La política es la manera de nadar entre los ordenamientos. Entrar en las lógicas del mercado artístico para poder exponer nuestras obras es más valioso que dejar el guión, el cuadro o la canción en casa despotricando que el mundo es hostil. Sí que es hostil, pero sólo nosotros podremos transformarlo en algo más habitable. Y se transforma haciendo política, que es el arte de transformar paulatinamente la realidad y sus reglas.
Cambiar de a poco no es una propuesta humilde o cobarde por no animarnos a cambiar el mundo, es un dato de la historia. Los que han pretendido cambiar todo son lo que no han cambiado nada. (Fíjense qué curioso: el ministro Astori, considerado por la izquierda el menos de izquierda de todos, es el que más cambios ha propiciado. Mujica, representante simbólico de la cultura progresista, ni siquiera puso la reforma agraria como tema de agenda de su ministerio).
El mundo sólo cambia a través de la política y ésta sólo logra cambios en pequeñas dosis. Y la política no son los gobiernos ni los partidos políticos, curiosamente poco democráticos, a pesar de ser la condición de la democracia. La política es lograr poner en cartel una obra de teatro impensada poco tiempo atrás, generar conciencia ambiental en los niños a través de un juego de computadora, llevar a cabo un festival de música, materializar nuevos modos de hacer periodismo, competir con vinos o soluciones informáticas en simposios internacionales, montar una empresa pionera y saberla vender. Todo eso forma parte de la política, del pequeño cambio, de la convicción de que un simple gesto puede cambiar el destino de la historia.
Nuestra generación tiene que devolverle a la política su sentido y el primer paso es darnos cuenta que las reglas, más que oprimirnos, son las que nos permiten jugar. Y en ese juego se nos va la vida.
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