sábado
11.02
Entrevista a Francisca Valenzuela
Por Gabriel Peveroni
 26.11.2008 
     
Entrevista a Francisca Valenzuela
La escena musical chilena es la que más se ha renovado en el sur del continente. no quedan dinosaurios en santiago. todo empezó con los bunkers, cuando pusieron de moda el flequillo a principios de la década, apadrinados por álvaro enríquez. después vino el vendaval: javiera mena se convirtió en princesa del electropop, gepe en príncipe del folk electrónico y teleradio donoso en la confirmación de que los clash siguen vivos más allá de los andes. la última artista que emerge de la movida chilena es francisca valenzuela. tiene apenas veinte años y arrasó con un primer disco solista producido por los hermanos durán. francisca no esconde secretos: vivió la mitad de su vida en san francisco, estudió piano jazz en berklee, publicó dos libros de poesía siendo adolescente y canta sus propias canciones desde que tiene once. estuvo poco más de un día en montevideo, en la que fue su primera visita al río de la plata. cantó en el solís, compartiendo escenario con fernando cabrera. deslumbró con su particular toque de piano. melancólico. refinado. directo. como sus canciones de amor y desamor, que vienen del piano pero también de no tan lejanas heroínas literarias como sylvia plath y virginia woolf.

¿Cuándo empezaste a componer canciones?

Fue en San Francisco. Estuve viviendo allí hasta mis once años, o sea que fue antes de que con mi familia nos instaláramos en Chile. Me sentaba al piano y naturalmente empezaba a explorar. Fue un poco así, en plan juego? Había una tendencia natural de mi familia hacia el arte, hacia la literatura. Si bien mi padre y mi madre son científicos, había mucha cultura en la casa.

¿Cómo recordás a San Francisco, el tiempo de tu infancia?

Sigo yendo seguido, porque tengo familia y amigos allá? Me encanta. Pensá que viví la mitad de mi vida en un lugar progresista, muy liberal. Tenía compañeros de todos lados, desde Eritrea hasta Filipinas; cantábamos canciones africanas y asiáticas en el coro del colegio. Era un colegio medio hippie, multicultural, estimulante, nutritivo, y a la vez un lugar de mucho respeto. Siempre me dieron ganas de traer un poquito de eso a Chile? porque cuando llegué me encontré con un conservadurismo muy fuerte.

¿Te quejaste cuando tus padres te dijeron ?vamos a ir a Santiago??

Al principio fueron dos viajes experimentales, con mi hermano menor, por períodos cortos, como de tres meses. La primera vez estuvimos unos cuatro meses y yo estaba en quinto año de escuela. No fue una experiencia muy agradable. Volvimos a Estados Unidos y luego regresamos a Chile por cuatro meses más. Estábamos un poco reticentes. Tuvimos un período de vaivén entre los dos lugares.

Hablabas de conservadurismo...

Al principio era chica y no me daba cuenta de lo que me pasaba con Chile. La dificultad de adaptarme consistía en no sentirme cómoda en la vida cotidiana. Después, ya de más grande, cuando llevábamos viviendo en Santiago como dos o tres años, me empecé a dar cuenta de algunos síntomas propios de una sociedad conservadora. Eso tiene que ver con la forma en cómo se habla de personas de otro color, de personas con otras opciones sexuales. Y además está eso de la diferencia entre hombres y mujeres, que me sigue pareciendo increíble? Pero a la vez, siento que ha sido un gran privilegio poder conocer dos mundos increíbles y enriquecerme de los dos.

El mundo de la ciencia también aparece en tu vida desde que eras muy chica. ¿Cómo es eso?

Mis padres tienen una empresa de biotecnología, de desarrollos farmacéuticos? y mis hermanos mayores tienen una de energía solar. Ellos van por el lado de ingeniería ambiental. Mi hermano menor está estudiando sociología? Y bien? soy la princesita de la casa, la que toca el piano.
_¿Sentís que de alguna manera el piano se vincula con la ciencia?
_Sí. En la propia creación. Mis padres crean y emprenden, no solamente es el trabajo de laboratorio del científico. Ellos se mueven en la ciencia dura, pero de alguna manera después aplican a la sociedad lo que investigan y desarrollan. Cumplen una función. Y yo creo que en el arte es el mismo mecanismo. Desde la composición hasta desarrollar las canciones para mostrarlas en un recital.

¿Cuánto le debés al piano, a la melancolía y pulsiones sobre el amor y el desamor que despierta su sonido al servicio de la música pop? Pienso en Fiona Apple, por ejemplo, en Tori Amos...

Siendo muy chica escribía poesía? pero luego, al aprender piano clásico, fue todo un descubrimiento cómo se podían armar melodías y complementar mis versos con música. Lo exquisito del piano es que brinda un apoyo completo. Y una gran variedad de momentos, por su sonoridad, como bien dices. Puede ser algo melancólico, triste u oscuro? pero también algo rock, o hasta näif. Es un instrumento perfecto que inspira y transmite esa sensación "Apple-Amos" que planteas.
Vas de los versos súper optimistas de "Afortunada", a la ausencia exasperada de "Muleta", por ejemplo.

Mis canciones vienen desde un lugar confesional. En un principio, cuando escribí canciones como ?Muleta?, no tenía la pretensión ni la más mínima idea de que podían convertirse en canciones públicas. Eran, ni más ni menos, diarios de vida. Supongo que la búsqueda al componer es la de liberar toda esa energía angustiada a través de una actividad creativa... Luego se dio que esas canciones, que fueron creadas en un momento más bien íntimo, funcionaran como canciones pop, lo cual ha sido un privilegio y una cosa exquisita. En el caso de ?Afortunada? hubo una raíz similar, la de querer regalarle a alguien una canción de amor, íntima, real. Fue la primera vez que pude escribir una canción de amor puro.

¿Seguís escribiendo poesía?

En este momento estoy escribiendo muy poco. Creo que traspasé un poco la literatura a las canciones. No es como antes, cuando era completamente obsesiva por la literatura.

Llegaste a publicar dos libros siendo muy chica.

Lo que pasó fue que en esa época, cuando tenía trece, catorce años, yo escribía, escribía y escribía. Llenaba decenas de páginas por día. Mis padres se preguntaban ?qué vamos a hacer con esta niña?, y dieron con una amiga de mi mamá que es editora? Le mandamos los poemas con la intención de saber acerca de algún concurso, de alguna actividad. Ella respondió ?están para publicarlos?. Y mis padres, que ?no, que esta cabra es todavía muy chica?? Lo más divertido fue que era una editorial independiente, pequeña, y que terminé haciendo las ilustraciones del libro. Fue súper, una excelente experiencia. Incluso después hice un minicircuito en locales donde leía las poesías y tocaba canciones.

¿Cuáles son tus poetas preferidos?

En poesía soy fanática de Rilke. Me encanta. También me devoré todo lo de Sylvia Plath? Virginia Woolf. Ahora estoy fanática de Saramago.

¿El venir de la literatura y del piano clásico, te hizo más difícil moverte en la escena musical de Santiago?

Siendo sola, con piano y guitarra, sin amigos músicos, sin banda, sin nada, sin familia de músicos... no fue nada fácil. Pero mi novio, que es dj y participa en la cosa musical, me hizo conocer unos locales de jazz que no conocía, en el barrio Bella Vista, onda underground total. Le llevamos un demo al dueño de Thelonious, empecé a tocar y se acercó gente interesada en mi música.

¿Ahí es cuando te conectás con Los Bunkers?

Exacto. A los hermanos Durán los conocí en el 2004, en uno de los recitales en Thelonious. Y la conexión fue inmediata. En esa época fue que grabamos los primeros demos. Me acuerdo que ensayábamos de mañana, de tarde yo iba al colegio preuniversitario y por la noche grabábamos. Ellos me ayudaron a conocer y apreciar la dinámica que se da en una banda de rock. De cómo rockear con guitarras y una batería contribuye a las canciones y a lograr buenos momentos en el escenario. También que muchas veces cantar simple pero con sentimiento puede ser más emocionante que la complejidad técnica? Y nada, hice el disco de manera independiente, en plan autogestión. Después se empezó a mover el MySpace, y algunos sellos empezaron a golpear la puerta. Y salió el disco por Feria, el sello de Alfonso Carbone.

La escena musical chilena suele tener una conexión más fuerte con México que con el Río de la Plata. ¿Quiénes son los referentes para tu generación?

Es así como dices. La relación entre Chile y México es mucho más fuerte que entre Chile y Argentina o Uruguay? En cuanto a referentes, en mi país, te diría que Álvaro Enríquez y Jorge González son muy importantes para mí. Y de México pienso en Café Tacuba y Julieta Venegas. Son nuestros padres y madres de la música latinoamericana. Porque son buenos compositores de canciones pop, lúdicos, excelentes músicos y tienen shows en vivo que hacen caerte de poto.

¿Cómo es la nueva generación? ¿Qué cosas están pasando en Chile actualmente?

En este momento está muy emocionante la escena musical chilena. Hay muchos artistas y bandas jóvenes que están haciendo sus propias propuestas de manera independiente, cada uno muy original. He tenido la oportunidad de ver y estar con varios de los nuevos músicos, entre ellos Gepe, Nano Stern, Chinoy, Teleradio Donoso, Valentina Fel, Javiera Mena, y son todos excelentes músicos, muy auténticos, y están contribuyendo a la escena local y latinoamericana? Cuando empecé a tocar sola no había muchas plataformas para cantautoras solas, pero ahora los locales están ambientados para un formato más folk. Es un cambio súper bueno, porque han aparecido personas que solas con su guitarra, con su charango o con su teclado, están convocando gente.

¿Fuera de lo musical también se siente un cambio generacional? Me refiero a la revuelta de los estudiantes de secundaria, por ejemplo.

Ellos son incluso más chicos que yo, son secundarios. Pero sí. En Santiago se siente a la nueva generación, a una juventud súper directa, sin tantos prejuicios y conservadurismo. Ahora en Chile aparecieron los pokemones, una tribu urbana que está inundando las calles de Santiago. Son bisexuales, súper carreteros, hacen fiestas a las cinco de la tarde. Ellos están poniendo sobre la mesa otros posibles estilos de vida, alternativos. Y eso está súper bueno.



2 comentarios
actitud buenos aires

Ignacio.Quartino

Amigos Imaginarios

Natalia.Mardero

Arte y política

facundo.ponce de león

Autocomplacencia

Campos magnéticos

gonzalo.deniz

Caprichos

andrés.neuman

Ciudades que matan

rusky

Columna obrera

yumber.vera rojas

Corten!

Coser y cantar

rafael.courtoisie

Cuchara libre

Victoria Vera

Dark city

Mariana enríquez

Diario de viaje

En borrador

En el camino

gabriel.peveroni

En la esquina

leonard.mattioli

en tránsito

Esa oscura debilidad

mc.morphine

Eureka!

Exhibición de atrocidades

Por Ramiro Sanchiz

Freeway 2003

Freeway 2004

Generación uy

facundo.ponce de león

Guacho de apartamento, perro de azotea

pedro.dalton

Hasta la viñeta siempre

Por Federico De los Santos

Héroes, antihéroes y villanos

Por Leonardo Borges

In situ

lucía.alegro

Informe Freeway

federica.narancio

Kit off

La rueda mágica

noelia.campo

La vagabunda

fernanda.trías

La vida del actor - Gustaf

La vida exagerada de Abreu

Por Javier Abreu

Letras

Like a virgin

patricia turnes

Made in Uruguay

Blogcouture

Memoria casi llena

Mis confesiones

Kira

Morena líquida

marianella.morena

Mundo maravilla

Max Capote

No le temas al arte

javier.abreu

Nueva Generación

teofanis.zitto

Nuevo

federica.narancio

Otros

Otros barrios

daniel.machín

Ozono

Pánico Escénico

debora.quiring

Pantallas

fernán.cisnero

Punto Cero

federica.narancio

Somos tan frágiles

lucía.allegro

Soy solo

martín.inthamousú

Storytelling

Suenan

Superpoderosas

patricia.turnes

tendencias mentales

dani.umpi

Tiempos modernos

Rodolfo Santullo

Trip

Pablo Trochon

Txt

lourdes.rodríguez

Vasos Comunicantes

y esto pasó

Por Damián Coalla

yo elijo. sebastián auyanet

 
blog | revista | suscripciones
Contacto: web | revista | publicitario | Registrado en: Colophon 2007
Diseño & Desarrollo Web: The Electric Factory | Diseño & Desarollo Revista: Sebastián Viqueira
© 2005-2008 Freeway - Todos los derechos reservados | Sobre los Artículos y Comentarios