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Es terrible esto de sentarse frente a la pantalla, con la hoja virtual del word delante, encandilando de tan blanca, escupiéndome mis limitaciones a la cara. Ella me invita, irónica y desafiante, a crear, mostrándome todo su poder, delatando cual maldita alcahueta que solo voy por la cuarta línea de texto escrito.
Punto y aparte. Descanso un poco. Estiro las ideas con frases cortas. Punto y aparte. Otro intento.
Mi cabeza, en vez de pensar en algo mínimamente interesante para decir, o al menos divertido, quizás movilizador, solo se concentra en los problemas psicológicos que debo tener -inseguridad, complejo de inferioridad, baja autoestima, miedo al ?qué dirán? y otra lista de estupideces- para no encontrar algo que brindar en estos benditos dos mil quinientos caracteres. Escribo y borro palabras sin objetivo, sin meta, sin intención, sin motivo. ¡Quiero cortar esta blancura, destruir la luminosidad! ¡Quiero llenarte de letras, página acusadora! Jdkieoalkvm,akjdieldkllskjdifkashdjueopflgakljdaoo
Mmm, me parece que así no va la cosa.
Cada vez que me enfrento al vacío siento el padecimiento del proceso creativo, ese sufrimiento masoquista del miedo a no poder conseguir algo, ya sea un personaje, preguntas interesantes para una entrevista, el interés de alguien en mí, escribir esta columna, o tantas otras cosas que quiero que sucedan en mi vida.
En algún momento del camino siempre aparece esa recurrente pregunta de ¿para qué mierda me metí en esto?
En el teatro es peor, porque la etapa del calvario dura mucho tiempo. Si ensayo un personaje durante tres meses, dos meses son de puro dolor. Los primeros quince días son fantásticos porque se delinea la forma general y eso no es tan difícil, pero cuando a esa forma hay que llenarla de recovecos, curvas, ángulos, sutilezas, quiero romper todo y salir corriendo. Y vuelve la misma pregunta de para qué mierda me metí en esto.
Me meto, lo sé, porque en el fondo de mi alma tengo la esperanza de lograr algo maravilloso. Y así voy por la vida, buscando ese ?algo? que seguramente nunca encuentre pero que me permite experimentar sensaciones tan intensas que no cambio por el ?miedo a?.
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