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La película apareció. No sé cómo ni tampoco trato de pensarlo mucho. Apareció.
05.06 Salí de mi casa a las 6.30. Bien temprano. Grabamos desde las ocho de un sábado hasta las tres de la madrugada del domingo. Volví a dormir a las 6.30. Veinticuatro horas. El equipo era de diez personas. Comimos Dunkin Donuts y Falafell. Sofía, la protagonista y dueña del depto. donde rodamos la película, cocinó pizza mientras definíamos planos con el director de foto. Tres cámaras. Dos en la acción de las actrices y una tercera grabando al equipo técnico. Fue muy tranquilo. Disfrutamos el día.
Empiezo a montar el material una semana más tarde. Ocho cintas de sesenta minutos cada una. Un disco duro conectado a un macbook, en mi pieza, mientras transcurría el mundial de fútbol de Alemania. Nunca más de cuatro horas seguidas frente al computador. Dormía un rato, salía a trotar, y volvía a ver las imágenes. Mi madre, preocupada porque pasaba muchas horas frente a la pantalla, me recomendó que buscara trabajo. Los fines de semana salía con amigos. Íbamos a fiestas y nos emborrachábamos. Los domingos no trabajaba.
08.06 Se manda una primera versión a Mannheim y a San Sebastián. No queda seleccionada.
Algo preocupado, empiezo a caer en una depresión. Hacía mucho frío. Bajé diez kilos. Terminé con mi novia y el dinero de la venta de mi auto ya se había acabado. Tuve que buscar trabajo. Fui NJ.
Mis cálculos no estaban funcionando. Pensé cosas negativas. Pensé en dormir. Recé. Traté de ser optimista y trabajador. No creo en el talento, creo en la capacidad de adaptación que tiene el ser humano.
12.06 Miré películas. La Ciénaga. Criaturas celestiales. Persona. Los idiotas.
Me sirvieron. Me dieron ganas de hacer Cine.
Volví a montar. Revisé el material. Lo ordené. Jugué con el sonido. Y apareció. Los cálculos tuvieron sentido.
Fui a la playa y vi cómo unos hombres surfeaban bajo la lluvia. Ese día fui a San Expedito. Había que aguantar un poco más.
Un programador del Festival de Toulouse vio Las niñas. Le gustó.
09.07 Se estrenó en el Festival de San Sebastián, un año después de ser rechazada. Un crítico de El País de Madrid escribió que fue la película más valiente. No sé todavía lo que significa.
Ha sido premiada en Miami, Utrecht y Santiago. Le gusta más a los viejos que a los jóvenes.
Aún no se estrena en Chile. Películas en blanco y negro son muy difíciles de vender. Criterio utilizado por los grandes distribuidores.
10.08 Estoy en un Starbucks, en New York, mientras espero que termine una proyección de Las niñas en el Lincoln Center.
La película se financió con un Volkswagen negro del noventa y ocho. Un regalo de mi padre.
Una persona negra lee sobre el debate Obama y McCain. Lleva anteojos Gucci. Regreso al Lincoln Center. Entro a la función y comienza el Q&A (preguntas y respuestas). Los gringos me preguntan si existen conflictos sociales en mi país, y especialmente sobre el ponceo ?práctica de besar a varios partenaires en una misma noche, utilizada en Chile por los quinceañeros- y al que el New York Times dedica un informe en la última edición dominical. Digo que es una Generación Perdida. Que no saben a quién querer. Que sus padres no los cuidaron en la infancia. Un chileno que estaba entre el público, de unos 65 años, me felicita y me habla de los valores. Pienso en un profesor de religión. Me despido agradeciendo al público y les pido que sigan viendo cine de mi país.
Regreso a Brooklyn. En el Metro pienso en lo que estaba haciendo dos años atrás. Editando en mi pieza. Genial. Me gusta lo que hago y lo que haré. Comienzo un poco a entender lo que fue hacer esta película. No hay nada de qué temer. Sonrío y reviso mi celular. Tengo un e-mail de Gabriel que me pide escribir algo sobre cómo es hacer una película en veinticuatro horas.
Vende lo que tengas a mano y solo hazlo, se llamará el subject. Pienso en la publicidad de Nike, ?Just do it?. Me siento un clisé. Me río. Veinticuatro horas son exactamente dos años.
((recuadro con cuerpo más chico))
Nota: Las niñas, película dirigida por Rodrigo Marín, será presentada en Montevideo en el Festival de Cine de Montevideo, que abre el 16 de octubre en MovieCenter. Su trama se centra en la relación de Antonia y Sofía, dos amigas que se descubren poco a poco en su diaria y adolescente cotidianeidad. Una producción independiente, grabada en 24 horas, tres cámaras digitales y dos actrices que no se habían visto hasta el día del rodaje.
(*) desde New York.
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