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tras los pasos de marco sandy Â?Gracias a Marco me compré un Fiat Uno y un microondasÂ?, es lo único que dice Max Capote en un alto de los ensayos de su primera presentación en el SolÃs formando parte del espectáculo Zip. Promete ampliar detalles en una futura charla y lo único que deja es esa frase y un número de celular.
La excusa para la nota no es ni ese show ni el disco chicle que todavÃa está en proceso de producción. El tema y objetivo principal es hablar sobre Marco Queso Sandy Aduviri. Asà que llamo al número Â?Hola, ¿con quién hablo? ¿Marco?Â?, interrogo. Â?SÃ, ¿quién habla? ¿Este número te lo pasó Max Capote?Â?. Sandy responde desde su celular con una voz que no permite pensar en dobles o encargados de prensa. Es él. Sin más preámbulos, comienza presuroso a contar la historia que hoy lo tiene como una nueva leyenda de la ciudad. Â?Nacà en La Quiaca, en Argentina, en 1973 pero mi tierra adoptiva es Oruro. Mi nombre completo es Marco Queso. Eso quiere decir: Â?El que sabe apreciar el valor de las cosasÂ?. El apellido es Sandy Aduviri, que quiere decir Â?Poeta, compositor de cancionesÂ?.
EL MITO KAS CON QUEN CO He aquà el responsable, la figura, el genio sobre el que posaron sus ojos los dioses de la tropicalaza y el ritmo caribeño-andino. El tipo que llegó para poner su voz cuando la de Gerardo Nieto no estaba y conquistó multitudes. El hombre que saborea las mieles del éxito de su Â?Kas con quen coÂ?, lo aprovecha con la conciencia del hombre curtido en las minas de azufre. El hit es hoy aprovechado para publicidades y radiado hasta decir Â?bastaÂ? en boliches de toda extracción. Del Â?esto se nos está yendo de las manosÂ? del Piñe, principal impulsor de su carrera, Marco pasó a las puertas del estrellato en Uruguay, paÃs en el que además escribirá Â?ChevoÂ?, una de sus composiciones más recientes, dedicada al presidente de su antigua patria. La historia tiene un capÃtulo especial en Cochabamba. Â?Estábamos en una feria de alimentación. Ahà nos encontramos con un espectáculo popular que nos llamó mucho la atención, por la forma en que la gente se divertÃa y bailaba al ritmo de folklore. Eran ellos. Ahà les planteé la posibilidad de hacer diferentes ritmos musicales y conquistar Latinoamérica. Pero esa gira se demoró unos siete años. El primer disco jamás llegó a las disquerÃas de La Paz. Ni siquiera a las de OruroÂ?. El tiempo pasó y Marco ya veÃa de nuevo a su futuro color de azufre, cuando recibió un llamado extraño a principios de 2007. Era Max Capote. Â?Yo ni lo conocÃa, pero me dijo de venir a Montevideo... y lo logramosÂ?. Asà que faltaba la otra parte de la historia... Unos dÃas de espera y vuelta a llamar a Max.
LA MANO CAPOTE Â?Me interesó mucho su visión cosmopolita sobre la música y decidà grabarlos en mi estudio del Cerrito. Estoy bastante empapado de la música tropical y tengo muchos amigos en ese ambiente. Gracias a uno de ellos fue que di con MarcoÂ?. Cuando Marco llegó a Montevideo, las luces de la movida tropical lo encandilaron. Asà surgieron canciones como Â?El TiburónÂ?, especialmente dedicada al dueño de un conocido dueño de boliches de la movida, a quien tuvo la oportunidad de conocer. Â?¡Suena como los dioses!Â?, avisa el myspace de Marco, donde también se exhibe el eclecticismo que alimenta al genio musical: MarÃa Martha Serra Lima, Karibe con K, Buitres y Hablan por la espalda. Sobre el escenario y fuera de él, Marco y sus Kas con quen co decidieron, por ahora, mantener el anonimato enfundados en disfraces del ChapulÃn Colorado y una variedad de máscaras. Esto es apenas el principio. El disco debut tiene masterización y espera pronta edición. Después de la consagratoria actuación del grupo en la pasada Fiesta de la X, Marco no tiene dudas de que este es su momento: Â?Grabamos una canción de Pimpinela con Dani Umpi, y otra con el Kimba de LÂ?Autentika. Va a ser flor de discazoÂ?. La leyenda avanza y Max espera confiado el devenir de los acontecimientos. Quizá esta invasión tropical le permita, una vez avanzada la enfermedad, cambiar el fiat uno por un gol.
rockola
Herman Düne Algunos creen que es sueco, pero en realidad es francés. Junto a su hermano en los tambores y un coro de mujeres que lo secunda, mezcla gentileza y originalidad. El álbum se llama Giant.
Nick Cave and the Bad Seeds El australiano vuelve con un disco que vincula a su pasado más oscuro con la influencia hipereléctrica y recargada de Grinderman. Los fanáticos dicen que Dig!!! Lazaus Dig!!! es su mejor disco en los últimos veinte años.
Boris Yeltsin Se llaman Someone still loves you, Boris Yeltson. Un gran nombre y un origen particular �Springfield-, para un pop liviano, bien guitarrero. Pershing es un disco para caminatas de otoño. Se consigue en Internet.
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