|
 |
|
|
|
Me llama Lito y me dice que nos vamos de tour con Yira. Necesitan tour-manager, así que otra vez en la carretera. Llegamos a Madrid un jueves. Único día libre de una seguidilla de doce shows. Hay que aprovecharlo. Lola Garrido ,una argentina, expone unas fotos en una tienda de ropa linda, diseñada linda, puesta linda, regenteada por gente linda. Kling Downtown. Simpática propuesta para ver un rato, charlar otro rato, tomar un par de cañitas e irse a dormir. El salón está oscuro y oníricas nubes de palabras develan la estrategia de la artista en devolvernos inocencia aniñada. Dj Brootal, entre las sombras, impregna de groove la sala. La gente comienza a mover la patita y el Lambrusco es regado a lo bestia. A lo bestia. Las chicas son hermosas y no se sabe si son parte de la instalación o ensueño. Los chicos también.
Llamo al hotel y ordeno a los Yira que se apersonen en el happening. A los pibes, que vienen del conurbano bonaerense, se los ve mareados por los velos, el perfume y el alcohol. Confusión exaltada. Alguien corre y da órdenes. La cámara se posa en el bajista, que está tocando con Dj Brootal. La gente baila. Las copas van y vienen, a lo bestia. Asistentes vestidos de asistentes corren los percheros y se arma un set improvisado.
Está tocando... ¡Yira! Todos bailan al ritmo del rock, de la cumbia, de la modernidad. La chusma corre y salta y bebe y habla entre la ropa, la luz ultravioleta y el aroma, que podría ser francés, pero no lo es. Hay sexo en el probador, cortito pero poco. Los hombres son así. El Dj empuja el pulso. De pronto, en la penumbra de una nube azul, se lo observa a Xoel (1) tocando la batería junto a la fotógrafa. Todo se vuelve reverso. Una mujercita pequeña (2) llega junto con un guiri (3) de notable tamaño. Comienza a bailar al abrigo de las luces, mientras desnuda, sutil, la mirada.
Un paneo general muestra a la gente curiosamente divertida, salvo algún argentino embobado. Putas, fiolos, cabarets y basura enmarcan la puerta del local por donde la gente entra y sale acalorada. Fuera del recinto se ve gente fumando distendida, charlando y comprando (y bebiendo) cervezas a un euro a los chinos de la Calle del Desengaño. Las palabras, los bailes y los besos van y vienen. Se ven las cinco en el reloj de la registradora. Nos vamos al Tony 2. ?Un piano bar decadente lleno de freaks de otra época?, dice una guapa morena española. ?¿Con piano de verdad??, pregunto. ?Piano de cola... Vamos pues?.
desde Madrid
1. Alma mater de Deluxe, banda española de gran éxito en su país. 2. Se llama Yasmín y es la stripper-cantante de la banda Dirty Princess. 3. Extranjero gringo o inglés según el español medio que se habla en Madrid.
|
|
|
|
|
|