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¿A quién van a querer parecerse las chicas, chillo, pataleo, me indigno, especialmente cuando veo a Miley Cyrus por televisión? ¿Van a querer ser como ese batallón de chicas norteamericanas que, aseguran, se van a mantener vírgenes hasta el casamiento? ¿O como ese otro batallón de tontas que gastan en miniperros y ropa ropa ropa? ¿O como las chicas voluptuosas que perrean en los videos de Daddy Yankee? ¿O como esas actrices de ojos vacuos, a lo Kristen Stewart?
Me dirán que hay montones de mujeres menos populares, menos masivas, que pueden inspirar a las chicas. Eso ya lo sé, y no me preocupa. Eso existió siempre. Siempre hubo Exene Cervenka y Cindy Sherman. Me perturba otra cosa. Anoche vi por televisión Foxfire, una película basada en una novela de Joyce Carol Oates sobre una pandilla de chicas. Es media tonta la película, pero tiene como corazón la idea básica de un grupo de mujeres que son bravas, que se cuidan, que se defienden, que son solidarias, orgullosas, fuertes, hermosas. La protagonista es Angelina Jolie. Parece un muchachito en la película, está un poco loca y es una niña silvestre, escapada de su casa, que cae en correccionales y vive en casas abandonadas.
Después de divertirme, me deprimí. La película es de 1993. Ahora Angelina está igual de linda pero adopta niños, salva al mundo, hace películas horribles, qué se yo, es aburrida. Todas las megamujeres son deprimentes: Madonna parece Darth Vader ?nunca la quise, ahora le tengo miedo-. Shakira era una letrista magnífica y ahora dice que es gitana y loba y pavadas. Beyoncé es una máquina de perfección escalofriante. Britney está tan triste. ¡Y son tan obedientes! Me dirán: siempre fue así con las superestrellas, pero no es cierto. No es cierto.
The Runaways vendieron muchos discos en los '70 con canciones que decían ?no puedo quedarme en casa, no puedo quedarme en la escuela?, canciones que eran inquietud y un fuego de origen desconocido, eso que pasa cuando las chicas tienen 16 años y se sienten indestructibles y molestas. Mary Shelley escribió Frankenstein a los 19 años, cuando andaba escapada por Europa con su novio poeta, del que tenía un hijo. Coco Chanel era pura ambición y genio, nadie era capaz de dominarla, y le devolvió la libertad a los encorsetados cuerpos de las mujeres.
Ahora ?insisto, estoy amargada por completo y se me puede pasar- solamente veo que las mujeres que consiguen influencia y visibilidad obedecen. Las que no se conforman con un segundo plano. Y así todo es más predecible y menos emocionante, todo es pura nostalgia de Alfonsina Storni y Frida Kahlo, y preguntarse cuándo y por qué se fue todo al diablo.
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