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Alguien recomienda en Facebook el video ?What what (in the butt)? y con un amigo reaccionamos diciendo ?¡qué desactualizado!?.
Lo que más me fascina de la red de redes es su capacidad de que algo llegue a niveles inauditos de popularidad en un día y a la semana ya se vuelve un oldie. Claro, para alguien siempre es nuevo el video de la abuela pateando el bebé, o el alien de ?I will survive?, pero grupos asombrosamente gigantes de netizens pueden coordinar su broma interna de la semana o su asombro novelero con el mínimo esfuerzo.
Cada día hay algo nuevo para sintonizar y nunca sabemos si es un descubrimiento masivo o no. ¿Se terminó eso de la monocultura? ¿Cómo podemos saber si realmente son famosos a nivel mundial grupos como Die Antwoord o Rita Indiana?
Mi amigo dice: ?al final es como la tele, Internet no está tan lleno de cosas?. Tiene razón. Un grupo de amigas de Rivera hacen su brillante parodia de ?Telephone? y podemos admirar cómo sus visitas crecen por mil minuto a minuto. Al otro día, en el twitter de Canal 10, sale la noticia. Todo el país enterado.
El aplauso no va hacia lo peculiar sino a lo más visto. Es ?Telephone?, o sea, lo que siempre se elogió, algo de lo que todos puedan hablar. Y el ?Telephone? latino es el encuentro de Wendy Sulca, Delfín y La Tigresa del Oriente con un nuevo hit mundial o, al menos, latino.
?En tus tierras bailaré?: una superproducción con estética y lógica netamente latina. Móviles desconocidos llevan a los tres astros a musicalizar un mensaje tan disperso como insistente, de insólita redundancia.
?¡Qué bonito es Israel!?: reguero de pólvora. Estalla el Facebook, el Twitter, el Gmail y lo que queda del Fotolog. En menos de media hora hay cientos de parodias. Cuando lo vemos por tercera vez ya es viejo, pero hay una novedad: es un video que fue hecho para eso, conscientemente, por un grupo de productores cuyo encanto era justamente la inconsciencia o el desconocimiento del contexto en el que se metían (o sea, el resto del mundo). Este nuevo video recrea el código que ellos mismos inventaron sin darse cuenta, remedándose sin humor y volviéndose su propio espejo. No sólo es un ejercicio de metalenguaje, sino que traspasa su soporte y se vuelve un fenómeno similar a cuando las grandes estrellas lanzan sus Videos Telephones.
La serpiente se muerde la cola y sigue el círculo. Mientras creemos subir o bajar un nuevo escalón, nos distraemos y no vemos que, en realidad, nada cambió.
Le muestro lo que acabo de escribir a mi amigo y dice ?muy bien, perfecto?. Así que, punto final.
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