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Uno: Una verdadera fiesta proletaria con Happy Mondays en una ciudad industrial del norte de Inglaterra (Newcastle). Un montón de holigans que te conviden con sus cervezas y sus novias. Todos cantando ?¡el que no salta es un inglés!? y a la salida jugando a Falklands Wars a los botellazos? delante de 15 policías ¡que se reían y festejaban! Después hay quien dice que el público latino, especialmente el argentino, es el mejor y más divertido. Pavadas.
dos: Que el cantante de Kaiser Cheafs te salude contentísimo, desde el escenario, tras lograr regresar intacto con su micrófono al escenario, luego de tirarse al público y que lo atraques con Leandro Fest de Novochild en un scrum improvisado. Gritando, desaforados, ?¡Aguante Argentina!? en el Columbiahalle de Berlín. Se ve que tiene una anécdota para contar en las notas... porque hasta agradece. (Ver revista NME, número 1275).
tres: Darse cuenta que el 50 % del público de Mika es gay (y muy alto) y el otro 50% es, cómo decirlo, son ¡niños de 5 a 13 años! El paraíso del pedófilo. Venden cerveza a los mayores y chupetines enormes a los menores. Berlín es una ciudad muy moderna.
cuatro: Que P.J. Harvey te sonría libidinosa mientras te dice bye bye con la manito. Y ver con sorpresa que su novio baterista la arrastra ofuscado a la van, luego de que le digas Hola, linda, ¿cómo estás? (*), en el lobby del Sheraton de Santiago de Chile.
cinco: Que llames por teléfono a la oficina equivocada y que por doble error te atienda Nick Cave. ¡Y termines hablando de putas, de amor y de Dios!
seis: Que te presenten a Chan Marshall (Cat Power) y resulte mucho más linda (y recontra mucho más limada) de lo que te habías imaginado.
siete: Que Julio Iglesias te llame todos los años, a la madrugada, el día de tu cumpleaños.
ocho: Llegar a París por primera vez. Que te presten una bicicleta. Que recorras la ciudad pedaleando. Que compres unas salchichas y te vayas a un cementerio a comer y que sin proponértelo resulte ser el de ¡Père-Lachaise! y que la tumba más visitada sea la de Yves Montand (donde lloran 27 ancianas) y no la de Jim Morrison.
nueve: Que sin salir del cementerio, esa misma tarde, te cruces a Roger Waters. Sí, Roger Waters caminando por el cementerio donde descansan Oscar Wilde, Edith Piaf, Marcel Proust.. seguramente buscando su última morada en París.
diez: Que vayas por casualidad caminando por la avenida Santa Fe, en Buenos Aires, y veas un tumulto y resulte la inauguración del colectivo de arte Mondongo, en la galería Ruth Benzacar y que el dibujante Liniers (sin saber quién sos) te presente a un viejo canoso con el que todo el mundo se saca fotos (***).
(*) Revelaciones y epifanías musicales de la última década, en primera persona y en gerundio. (**) Sí, se lo decís en perfecto castellano. (***) Y cuando le preguntás a un conocido quién es... te responde como mirando a una loca: ¡Matt Groening, boluda!.
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