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?Diciembre será de balance?, sugiere el editor. Esa es la consigna. Al principio pienso ?¡Uh, qué bueno, usaré las viejas y queridas listas, como en mi novela favorita, Alta fidelidad!?. Pero el entusiasmo del comienzo da paso a la angustia. Tanto para decir: ¿pero desde qué ángulo? ¿Personal? ¿Informativo? ¿Una mezcla de ambos? ¿Quién querrá leer sobre ?Mis diez fracasos personales de la década?, o sobre ?Las diez lecciones espirituales que aprendí en diez años?? ¿O esperan a que saque mi faceta culturosa y consigne los libros, discos y películas que me gustaron, mi actor preferido de la década, los fenómenos ecológicos que afectaron al planeta? Pero hay un plazo de entrega y vence hoy. Criterio de realidad: como mucho me darán dos páginas y con eso se supone que debo conformarme. ?¡Suerte en pila!?, alienta mi novio. Agarro varios papelitos con diferentes títulos a desarrollar, los meto en una gorra, y saco uno solo. Que sea el azar quien decida. Sí o sí. No hay excusas. ?Los diez hechos históricos más importantes de la década?. ¡Uf! No me interesa escribir sobre eso, tampoco me considero la persona adecuada para hacerlo. Hago trampa y saco otro: ?Cuando sea grande quiero ser como Madonna?. Mmm? sí, estaría bueno desarrollar la carrera de la Ciccone en esta década en paralelo con los sucesos de mi vida, pero sería demasiado extenso. Me doy cuenta de que este método de elegir aleatoriamente no va a funcionar. Si fuera por mí, escribiría páginas y páginas hablando de las virtudes musicales y estéticas de mi banda uruguaya favorita de esta década: Carmen Sandiego. Pero sé que sería injusto hablar solo de ellos cuando hay toda una movida indie de la que participan muchas bandas más. Empiezo a sentir que muchas cosas van a quedar fuera, así que lo único que me queda es dejar todos mis preconceptos atrás y que la lista se escriba sola, como si yo no fuera yo. Está bien, me ubico en esta tesitura bien zen: sólo soy un canal por el cual baja cierta energía que está dispuesta para que yo la canalice. Suena muy new age, cierto, pero es la base de muchos métodos de escritura creativa, como el de Julia Cameron. Bueno, ya me harté. Que salga lo que tenga que salir.
ALGUNAS PELIS QUE ME GUSTARON Si me pidieran que preparara una caja para extraterrestres con las mejores películas de esta década, pondría todas las de Kim Ki-duk, las de Wong Kar-Wai (empezando por 2046) y las de François Ozon. Y seguiría después con Bienvenidas al paraíso (Laurent Cantet), Mundo fantasma (Terry Zwigoff), Esplendor americano (Shari Springer Berman), Storytelling (Todd Solondz). Todo o nada (Mike Leigh), Flores rotas y Café y cigarrillos (Jim Jarmusch), Los últimos días, Elefante y Milk (Gus van Sant), Charlie y la fábrica de chocolate (Tim Burton), Escuela de rock (Richard Linklater), Perdidos en Tokio (Sofia Coppola), Lejos del paraíso (Todd Haynes), Quémese después de leerse y El hombre que nunca estuvo allí (Ethan Cohen, Joel Cohen), Los excéntricos Tenenbaums y El viaje a Darjeeling (Wes Anderson), Embriagado de amor (Paul Thomas Anderson), El diario de Bridget Jones (Sharon Maguire), Control (Anton Corbijn), Luces al atardecer (Aki Kaurismäki)... Puff, ya voy como treinta, y es como si no hubiera empezado la lista. Así que paso a los actores: el que más me gustó fue Jason Schwartzman, por lejos. Aunque Jude Law no está mal. Ambos aparecen juntos en Extrañas coincidencias (David O. Russell). ¿Cine uruguayo? Me gustaron Whisky (Rebella y Stoll), Acné (Federico Veiroj) y La perrera (Manolo Nieto).
MISTER TACUAREMBÓ Dani Umpi es a quien pondría la banda, entregaría el cetro, la corona y el infaltable ramo de rosas como ganador de un imaginario concurso ?Figura emblemática de esta década?. Tiene todos los elementos para serlo: es un artista multimedia posmoderno, conceptual, freak, excéntrico, pop, glam, dulce, polémico, ecléctico, escandalizante y a la vez mediático. Performer, músico, escritor, poeta, guionista, artista plástico, flogger, Umpiérrez (1974) integró el Movimiento Sexy. Fue elogiado por su obra conceptual North, un registro en inglés de todo el disco Sur, de Jaime Roos. Después publicó el disco pop Perfecto y este año Dramática, en el que interpreta versiones de artistas tan dispares como Marta Sánchez, Eduardo Mateo, Pet Shop Boys y El Otro Yo. En su literatura se burla de algunos estereotipos homosexuales, a la vez que integra la cultura queer a la que describe. Al que yo llamaría ?el John Waters uruguayo?, también lo han comparado con Manuel Puig. Ha editado libros valiosísimos, frescos y renovadores, como Miss Tacuarembó, Solo te quiero como amigo y Aún soltera, por editoriales argentinas (Interzona, Eloísa Cartonera). Lo podemos seguir en la Freeway en su divertidísima columna ?Tendencias mentales?.
ARTISTAS MULTIMEDIA En los tiempos que corren no pocos artistas siguen una línea que podríamos denominar síndrome Leonardo Da Vinci. Un ejemplo de ?multiartista? es Miranda July, la directora del film Tú, yo y todos los demás (2005, Premio Especial de Sundance y Cámara de Oro en Cannes), además autora del libro de relatos Nadie es más de aquí que tú. July es performer, música, artista plástica. Esta chica norteamericana nacida en 1974, en Vermont, pasó de admirar a Laura Ingalls, en su infancia, a dejar la universidad para actuar sus piezas cortas en locales punk. Actualmente también tiene un proyecto en Internet en el que interactúa con la gente pidiendo colaboraciones tan raras como dibujar la catedral del cuento homónimo de Raymond Carver o que nos demos un consejo a nosotros mismos a la edad en la que creamos que nos habría hecho falta. Todo ese material se le envía, y se puede acceder a los resultados del juego en la propia página www.learningtoloveyoumore.com. "No me siento como una diletante, ni como alguien que no termine sus trabajos, sino que creo que se debe tratar de hacer de todo", ha dicho la delicada reina indie en una reciente entrevista.
LOCA DE MIERDA Me viene a la mente un consejo de mi madre: ?Mirá que a los hombres no les gustan las locas de mierda?. De eso justamente se trata la propuesta de la argentina Malena Pichot, quien un día se aburrió de llorar por su ex novio y se dio cuenta de que el ridículo y el absurdo de toda la situación podía utilizarse para algo diferente. Empezó autofilmándose en la compu. Luego se puso a jugar con un programa de edición casero y el resultado le pareció gracioso. No es stand up comedy porque no lo hace frente a un público y con una cortina detrás, pero casi. Empieza a subir los videos a You Tube. Generalmente aparece sola, pero a veces incluye a sus amigas. Monologa sobre su ex, sus levantes, la terapia, la soledad, sus vacaciones, su última noche de sexo, filosofa sobre problemas emocionales que todos hemos experimentado. Te va haciendo partícipe de sus gustos, de sus conversaciones telefónicas con el jefe o la mamá, te muestra a su gata, se pone una peluca para hacer un balance de sus éxitos y fracasos, te habla de sus nuevos vecinos. Cuando querés acordar, ella y vos ya tienen algún punto en común. Si sos mujer y vivís al borde de un ataque de nervios, seguro que te identificás con ella. No tiene pelos en la lengua. Se expresa libremente. Tiene gracia. Sucede que alguna gente la empieza a reconocer en fiestas, en la calle. Se corre la bola. Empiezan los views en You Tube y comienza a tener seguidores en Facebook. Ahora sí, esta admiradora de Seinfeld de veintiséis años se presenta con un espectáculo stand up: Conchuda, pero con gracia. Tiene su blog de ?conciencia de clase para un melodrama neo-liberal? en www.tuconcheta.blogspot.com.
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