Freeway | De clowns y payasos - Facundo Ponce de León
sábado
11.02
De clowns y payasos - Facundo Ponce de León
Arte y política - revista setiembre
 22.09.2009 
     
De clowns y payasos - Facundo Ponce de León
El arte necesita siempre de técnica, virtuosismo e intuición. Los buenos artistas se entrenan, se pelean consigo mismos, buscan método, lo destruyen y esperan la inspiración. Pero todo arte, antes de serlo, es un gesto, un instante por el cual todos hemos pasado alguna vez. El niño golpea las ollas de la cocina sin saber lo que es un redoblante; imita una publicidad sin entender que hay actores que viven de eso; raya el cuaderno sin conocer el arte abstracto; salta de la cama sin soñar ser acróbata; ríe y llora, a veces fingiendo, sin tener idea que eso es lo que hacen los clowns. Podría decirse que los artistas son aquellos que dedican toda su vida a volver a encarnar esos gestos iniciales.

Todo lo que sé del clown, y de algunas otras cosas más, se lo debo a Daniele Finzi Pasca, suizo-italiano que visitó Uruguay con los espectáculos Ícaro, 1337, Aitestas y Giacobbe. La primera distinción importante es que clown y payaso no son sinónimos. Este último está concentrado en los gags, siempre llevará nariz roja y podría repetir sus números toda la vida. El clown, por el contrario, puede no tener maquillaje, se interesa más en la historia que en el número cómico, y no buscará cambiarse su nombre por alguno como "Leruleru" o "Pildorita". Daniele lo resume diciendo que el payaso se ocupa de la estupidez y el clown de la incoherencia. Y representar la incoherencia requiere un alto grado de inteligencia.

Clowns y payasos, a pesar de sus diferencias, coinciden en un aspecto crucial: mirar con distancia la rutina, hacer de lo ordinario algo extraordinario. Enredarse con los cordones de los zapatos, no poder regular el agua caliente de la ducha, enamorarse de la persona equivocada, gritar en el hospital. El clown utiliza estos elementos para inspirarse. Y hay una actividad con la que siempre coquetea: la política. Desde la época de las cortes egipcias hace 4.500 años, y las chinas hace 3.500, pasando por los aztecas y el teatro de Shakespeare del siglo XVI, los clowns han tenido un rol político clave.

Los clowns entraban a la corte y contaban la realidad con altas dosis de ironía y doble sentido, lo que les permitía decir cosas que solo ellos podían. Escondida en una mueca, le hacían críticas a los poderosos y luego se iban a su casa. Lo mismo hacían en la feria. En Shakespeare los clowns salen a escena y dan sentido a la historia. En Hamlet, por ejemplo, son ellos los que representan la ficción donde se descubre el asesinato del antiguo rey. Son representación dentro de la representación.

La capacidad del clown, más allá de su genio, es saber ubicarse en el límite de lo político y lo artístico. Ser clown es ser frontera, caminar por la cornisa de las cosas, de la política, del arte, de la rutina. Este saber estar sobre los límites establece una distancia muy útil para poder juzgar las cosas. Por ello es muy extraño que un insulto a un político sea decirle payaso. Un buen político debe tener siempre un elemento clownesco (o payasesco en este caso) porque, si pierde esta capacidad de ubicarse en la frontera y reírse de sí mismo, corre el riesgo de quedar enredado en la realidad, de creerse más de lo que es, de olvidar la ingenuidad de los primeros gestos.

Los clowns son aquellos que transforman la realidad en una historia. Al hacerlo introducen elementos de ficción y por eso muchos lo asocian con lo irreal. Error. La verdad no es la realidad sino lo que imaginamos hacer con ella. Del mismo modo, la política no es administración sino la capacidad de imaginar nuevas realidades para la comunidad. El hecho de que hoy se hable de política en términos de economía y administración muestra que la política está muriendo. El discurso más político lo puede hacer un clown arriba del escenario. Lo que importa es el sentido, no la verdad. Lo que importa es recordar que las ollas de la cocina pueden ser tambores que invocan gestos olvidados.
2 comentarios
actitud buenos aires

Ignacio.Quartino

Amigos Imaginarios

Natalia.Mardero

Arte y política

facundo.ponce de león

Autocomplacencia

Campos magnéticos

gonzalo.deniz

Caprichos

andrés.neuman

Ciudades que matan

rusky

Columna obrera

yumber.vera rojas

Corten!

Coser y cantar

rafael.courtoisie

Cuchara libre

Victoria Vera

Dark city

Mariana enríquez

Diario de viaje

En borrador

En el camino

gabriel.peveroni

En la esquina

leonard.mattioli

en tránsito

Esa oscura debilidad

mc.morphine

Eureka!

Exhibición de atrocidades

Por Ramiro Sanchiz

Freeway 2003

Freeway 2004

Generación uy

facundo.ponce de león

Guacho de apartamento, perro de azotea

pedro.dalton

Hasta la viñeta siempre

Por Federico De los Santos

Héroes, antihéroes y villanos

Por Leonardo Borges

In situ

lucía.alegro

Informe Freeway

federica.narancio

Kit off

La rueda mágica

noelia.campo

La vagabunda

fernanda.trías

La vida del actor - Gustaf

La vida exagerada de Abreu

Por Javier Abreu

Letras

Like a virgin

patricia turnes

Made in Uruguay

Blogcouture

Memoria casi llena

Mis confesiones

Kira

Morena líquida

marianella.morena

Mundo maravilla

Max Capote

No le temas al arte

javier.abreu

Nueva Generación

teofanis.zitto

Nuevo

federica.narancio

Otros

Otros barrios

daniel.machín

Ozono

Pánico Escénico

debora.quiring

Pantallas

fernán.cisnero

Punto Cero

federica.narancio

Somos tan frágiles

lucía.allegro

Soy solo

martín.inthamousú

Storytelling

Suenan

Superpoderosas

patricia.turnes

tendencias mentales

dani.umpi

Tiempos modernos

Rodolfo Santullo

Trip

Pablo Trochon

Txt

lourdes.rodríguez

Vasos Comunicantes

y esto pasó

Por Damián Coalla

yo elijo. sebastián auyanet

 
blog | revista | suscripciones
Contacto: web | revista | publicitario | Registrado en: Colophon 2007
Diseño & Desarrollo Web: The Electric Factory | Diseño & Desarollo Revista: Sebastián Viqueira
© 2005-2008 Freeway - Todos los derechos reservados | Sobre los Artículos y Comentarios