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Ni los emos, ni los glam, ni los bikers, ni los alterna, ni los otakus (gente que se viste como sus dibujitos favoritos del manga japonés), ni los floggers. Los pijers, la última tribu urbana de moda. Adolescentes, abúlicos, indiferentes, perezosos y con plata, que para llamar la atención se injertan un pene en la frente. "Yo me lo hice porque algunos amigos se lo hicieron. Yo qué sé, me pareció copado, ¿viste? Está demás tener una chota que te salga de la frente".
Ahora los pijers están en boga, y por las calles de las grandes ciudades del mundo se ve adolescentes que lucen en su frente penes injertados en costosísimos quirófanos.
Hablamos con Dani, un pijer uruguayo de Pocitos.
¿Existe el pijer pobre, de bajos recursos sociales?
- Noo boludo, ni ahí. Si sos pobre no podés ser pijer. Ni a palos, no. Cuesta recaro meterse una poronga en la cabeza. Un amigo conoció alguién medio chaplán así que se hizo injertar una de perro por su madre y todo mal, casi se muere.
Y esa tuya en la frente, ¿es de una persona?
- Siií, claro, más bien. Es tremenda esta que tengo. Muy pro, lujo mismo. Era de un veterano, chofer de Copsa, recopado se murió de un paro por tomar viagra.
¿Y de dónde conseguiste eso?
- Como cualquiera, tengo un amigo que el padre tiene una morgue. ¿Vos no tenés? ¿Tenés facebook?
¿Pagaste?
- Siii, claro, siempre. Pero re quiebra la que tengo yo, porque pagué bastante poco. Demás.
¿Cuánto?
- Me costó 1000 dólares la chota y 1000 la operación.
¿Y qué dicen tus padres de esto, te habrán autorizado supongo?
- Paaa, sí, sí. A mí viejo le copó mismo, le encanta. Lo que pasa es que el viejo es re buena onda y ahora la jode a mi vieja de que a ella le quedaría bien una en la frente también.
¿Y en el liceo qué te dijeron?
-Yo voy a un colegio religioso, ¿sabés? Y nada, algunos maestros no encararon, pero los curas no le sacan el ojo de encima boludo, re salado.
¿Y cuántos pijers conocés?
- Un montón. Está empezando a matar esto, está a full. Cada vez hay más pibes. Conozco un pibe que se cortó la suya para metérsela en la frente. Pero ojo, no me la creo, es una moda, como todo, hoy es esto, mañana es otra cosa. Si me la tengo que sacar, me la saco. Obvio.
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