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Rockbitch fue una banda británica de punk y metal gótico, integrada exclusivamente por mujeres, que tocaban desnudas y ejecutaban actos sexuales arriba del escenario. Su efímera y polémica carrera arrojó un documental.
Una chica se pasea de día por una calle de un ciudad alemana, no importa cuál, luciendo no más que una tanga y un top que reza lo siguiente: Fuck me, I am english (Cógeme, soy inglesa). Así de llano, así de provocativo. Hasta ahí, ese acto de performance callejera no pretende explicar más. Para eso habría que preguntar, o interpretar de una forma muy perspicaz. Todo ese brutal esfuerzo de coparticipación intelectual del arte moderno.
Pero lo cierto es que detrás de ese acto hay un postulado muy definido. Es, o era el postulado de Amanda: "Cuando una mujer no puede desnudarse hasta la cintura para tocar un sensual riff de guitarra, mientras su compañera de banda simula sobre ella el acto sexual, sin que las autoridades le prohíban a todos aquellos que son mayores de edad verlo, bueno, entonces, en qué demonios se ha convertido el mundo del rock y de la rebelión".
En definitiva, si no puedo rockear como yo quiera sin que se me persiga, ¿el rock dónde está? Mejor, ¿si esto no es el rock, el rock dónde está?
En 1996, Amanda, inglesa, rockera, bajista, fundó en Francia una pequeña comunidad polígama y tributaria a los cultos paganos, integrada por ocho mujeres y dos hombres. Este núcleo relacional fue la génesis del grupo Rockbitch (Perra rockera), que durante cinco años llevó por toda Europa su acto sexual de punk y metal gótico y performático,
El surgimiento de Rockbitch fue motivado por un acto de rebeldía de sus integrantes contra la cultura dominante masculina dentro del rock. Para ellas, Julie, Luci, Amanda, Nikki, Jo, Babe, Beast, Chloe y Kali, la causa de que tan poca gente atendiera sus recitales se correspondía con una cultura machista, apática y recelosa, que despreciaba el rock tocado por mujeres.
Sin preguntarse si su fracaso admitía otras posibles causas, ellas decidieron lanzarse a las palestras desnudas, armadas de dildos y otros juguetes sexuales, asimilando la estética de la brujería céltica, para denunciar, no sin ciertas contradicciones, los estereotipos de género que ni el propio rock pudo superar a lo largo de 50 años.
Así nació la infame Rockbitch, que durante un buen tiempo desafió la moralina de las distintas autoridades europeas, que prohibieron y censuraron el show hasta el último de los días, en el año 2002, cuando agotada por problemas legales la banda bajó las cortinas.
"Creemos en la liberación a través del sexo y del amor", dice Amanda. Nada nuevo bajo el sol. Nada que no se haya repetido hasta el hartazgo en la era del hipismo. ¿Será quizás entonces la actitud de cabareteras paganas más que su mensaje lo que las pone en jaque con la sociedad conservadora? Las chicas de Rockbitch revindican, sin tapujos, la actitud de la trola autosuficiente. Para ellas eso es lo que molesta no ya a los hombres, sino principalmente a las mujeres, ni que hablar las feministas.
El documental de una hora This is Rockbitch, Lesbians, Rock and Sex Magic (2003), muestra a la banda y sus postulados desafiantes de la cultura occidental moderna sobre el rol de la mujer, pero desde un ángulo ciertamente inesperado, o rebuscado si se quiere. Ya no se reclama por combatir y terminar con la imagen de la mujer como objeto sexual, sino lo contrario, plantear la liberación femenina a través del acto consciente y rebelde de mostrarse sexualmente agresivas.
"Cuando estoy en el escenario soy agresiva, extremadamente escandalosa, no soy el estereotipo cultural de lo que una mujer debiera ser según los parámetros modernos", dice Amanda en el trailer del documental. Una Amanda que también le dio gran popularidad a lo que ella denominó la práctica de The Golden Condom (El preservativo de oro), que implicaba arrojar un preservativo a la audiencia, garantizando una noche de sexo con las chicas de la banda para el afortunado ganador que lo capturase (piensen en el ramo de la novia, pero distinto).
¿Y la música? Pueden juzgarla ustedes mismos, escuhando Fistfuck.
Página oficial de Rockbitch
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