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Mandrake Wolf

Mandrake Wolf, integrante de Los Terapeutas, habló sobre “Monstruo”, el proceso creativo, sus héroes, el lado oscuro y la belleza de lo imperfecto.

 

Noviembre 27, por: Freeway

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Festejados los 25 años con un DVD en vivo en el Solís y luego de editar "Lo esencial" (antología), Los Terapeutas vuelven con nuevo material: “Monstruo”. 

Luego de festejar 25 años ¿en qué etapa los encuentra este disco?

Cuando hicimos los 25 años de Los Terapeutas en el Solís queríamos hacer una especie de resumen de todo este tiempo. Lo que hicimos, todas las vueltas que le dimos a las canciones… Y quedamos tranquilos porque pudimos tocarlo con distintos compañeros que pasaron por la banda, con algunas figuras que le dieron otro relieve a las canciones. Nos dejó con la tranquilidad de decir “hasta acá llegamos y podemos hacer lo que se nos cante”. Es como una etapa nueva, así nos agarra este disco.

Y en esta etapa nueva ¿cómo se diferencia “Monstruo”?

Por ejemplo es el primer disco de Los Terapeutas que cuando lo grabamos no pensamos para nada en el en vivo, es decir, siempre que hacíamos un disco con Los Terapeutas decíamos “bueno ta ¿y cómo tocamos en vivo esto?” Cuando hacíamos los arreglos, los teníamos en cuenta para que fuera igual o parecido a lo que grabamos. En este disco no nos interesó mucho el en vivo porque dijimos cualquier cosa lo tocamos de otra forma y se acabó…. Es el primer disco que se trabajó mucho en maquetas, el 80, 90% del disco está todo maquetado, entonces cuando se llegó al ensayo la cosa ya estaba manyada. A nivel de letras y estilos ya es otra cosa, porque ya es otra parte de la vida. Los discos son parte de la vida, y bueno, no es lo mismo lo que pensás en un disco que hiciste hace 4 años que lo que estas pensado ahora.

“Mis héroes” es el primer single adelanto. Surgió después de ver la película “The Watchmen” (Los Vigilantes) ¿Cómo fue eso?

Esa película me pegó fuerte. Me impactó lo loco, lo bizarro y lo real que tiene. Más que nada la parte cuando pasan el tema de Bob Dylan “Times are changing” y todos esos tipos que habían salvado el mundo varias veces terminan: uno en un loquero, otras son dos lesbianas que las matan por lesbianas, otro termina siendo yonki, yo que sé… toda una cantidad de cosas que me hicieron acordar mucho a la vida real, a veces hay gente que le hace mucho bien a una cantidad de gente y termina muy mal. Entonces dije ta, yo voy a poner a mis héroes pero la peor parte, no voy a decir lo mejor de ellos, voy a decir lo peor. Entonces ahí jugué con un montón de palabras “Juan el sida”, “Frank el nazi”, “el judío yonki”… El lado oscuro que tenemos todos. La parte mala que no es bien vista pero que forma parte del ser humano… Este disco se trata un poco de eso, de reivindicar que nadie es crack perdido, todos tienen su lado oscuro, su parte débil. Y yo creo que esta sociedad está haciendo de la perfección lo más codiciado y nadie es perfecto, si bien hay fotoshop que todo el mundo sale perfecto, después lo ves y está hecho pate (risas)… es como un cuento de ciencia ficción al pedo… bueno, mostremos un poquito de verdad. El disco tiene un poco eso, hay tanta gente que se llena la boca con la verdad que incluso hay una canción en la que le doy para adelante a la mentira. Si el mundo no tuviera mentiras ¿qué otro bálsamo habría para enfrentar el día a día?

Me quedé pensando en lo imperfecto. ¿No hay una búsqueda de la canción perfecta? Hay que sonar bien, hay que grabar una, dos, diez veces, no? ¿Cómo ves esa aparente paradoja?

…Sí, tenés razón en eso que estás diciendo, pero digamos que…. También es acercarse a un sonido, no a la perfección, es distinto. Vos querés llegar a un sonido. El sonido que vos buscas a veces es imperfecto, no estás buscando que sea la toma perfecta, estas buscando un sonido. No tiene que ver con la perfección, la perfección es… es acercarse a lo que uno quiere… Por ejemplo la belleza, vos andas en un campo caminando y de repente ves una liebre y decís “pah! ¡Qué lindo ese bichito!” Y sale corriendo, y vos das unos pasos y llegas por donde la liebre ya pasó, y queda como un olor feo, porque no tiene un olor como saldría en un reclame de lavanda, tiene un olor animal, me refiero a que la belleza no es perfecta. Como que la belleza es a veces más bruta, no es tan como a veces la muestran, de catálogo.

Háblame del proceso creativo. ¿Cuánto se imponen las canciones y cuanto hay que hacerlas?

Hay una frase que dicen los tangueros creo, una vez la leí: “viene el fantasma”. Agarras una guitarra, aparece una frase o una palabra… Hay una canción en el disco que se llama “Yaguarón”, yo tenía una base y en un momento decía “gasoil”, me salía la palabra “gasoil”, y yo decía “pah, la mierda, ¿qué puedo escribir con gasoil?” para la canción lo único que mantuve fue que tenía que tener la palabra “gasoil”, después todo podía venir por donde viniera… Yaguarón es un monstruo mitológico guaraní mezcla de bagre y tigre, y la canción es sobre una transa de unos guachos que van a pasar porro por Yaguarón. Van a pasar porro y están esperando que haga un gol Peñarol para que no los paren en la aduana, y van en una combi roja a “gasoil”, ¿chapas? Son locas las canciones, viste? (risas).

Alguna vez dijiste que componer es un poco enfermizo

Puede ser sí. Porque a veces estas escribiendo una canción y es un poco enfermizo sí… “Estoy con esto, me estoy volviendo loco”, estas en una reunión o en algo y en lo único en lo que estas pensando es en la palabra que falta, en la frase que viene, viste? Tiene algo obsesivo sí.

Algo contaste, pero ¿de qué más habla el disco?

La muerte, las mentiras… Creo que lo que mejor captó la esencia del disco es la tapa, es un tipo mirándose al espejo y ve un monstruo en el espejo, y creo que es eso, la parte oscura de cada uno, la parte monstruosa de cada uno.

Sacar el disco es el final de un trabajo y el inicio de otro, tocarlo, presentarlo ¿Cómo están viviendo este momento?

Ahora estamos con ansiedad de que salga el disco y la gente lo empiece a escuchar. Nosotros vamos hacer la presentación del disco el año que viene. Estamos esperando a ver qué reacción tiene la gente y luego avocarnos a preparar el en vivo.

Sé que tenés 500, 600 vinilos ¿Entre cuales pondrías a un hipotético vinilo de “Monstruo”?

Pah, no sé… Los pondría con los míos… no sé… “Monstruo” es un disco muy distinto a todo lo que hemos hecho nosotros antes… tiene mucha personalidad, no sé si es bueno o malo, viste?… no sé con quién ponerlo porque se va pelear enseguida, se va a cagar a piñazos, entonces no quiero armar lío en la discoteca (risas).

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