Texto y imágenes de nuestra corresponsal desde Londres: Catalina Bouza!
First, the gossip.
Gente fabulosa
Esta es mi primera Fashion Week, digo, de las en serio, las que forman el calendario obligatorio de prensa y compradores de todo el mundo. Son cuatro: Paris, Milán, Nueva York y Londres, y parece que no hay lugar para muchas mas, diría que apenas para Londres, que la próxima temporada se verá obligada a reducirse a cuatro días debido a la presión que ejerce Nueva York para ser la primera en el calendario.
Por la poca autoridad que parece viene teniendo LFW para imponerse entre las cuatro capitales de la moda tuvo que resignarse a perder 2 días a riesgo de quedar totalmente por fuera. -“ Por mí, bien podría ser The Fashion Day, ya estoy agotada” fue mi comentario al terminar la primera jornada. Y eso que solo fuí a tres desfiles ese día, pero debido a que las locaciones se encuentran lejos una de otras y que hay media hora de espera antes que empiece el show, es suficiente con hacer tres o cuatro, a menos claro que seas Hilary Alexander y tengas al chofer esperando en la puerta. Precisamente fue atrás de ella (periodista/autoridad en moda, entrevistada favorita de Tim Blanks en Fashion Files) que me sentaron en el desfile de Ossie Clark , junto a ella una chica que impresionaba por lo linda y que luego me entere era Alexa Chung, la chica del momento en Londres. Vale aclarar que esa segunda fila se la debo a Elianne de Magma, gracias a ella conseguí las invitaciones con asiento (como potencial comprador se recibe el mejor trato).
Las cabezas de Hilary Alexander y Alexa Chung
Mi segundo desfile del día 1 fue el de Ann-Sofie Back y ya desde la entrada se podía ver la diferencia de mundos entre las dos marcas. La primera era sobre mujeres de mas de 30 elegantisisisimas , con las mejores marcas y derrochando charme y riqueza pero con un noseque hippie (pelos largos, jeans oxford con botones dorados) que no sorprendía al que sabe que Ossie Clark fue un diseñador hippie ícono en los 60s (ahora reinterpretado por el israelí/londinense Av Shalom Gur). En la entrada de Ann-Sofie Back sin embargo, todo era negro, taconazos, corte carré y una actitud mucho mas impostada del tipo “Soy absolutamente fabuloso y muerdo”, actitud que se ve mas de lo deseado en el ambiente y de la que se salvan la mayoría de chinos y japoneses, ellos si que son absolutamente fabulosos, y no por eso dejan de sonreír y ser amables y sorprenderse.
A continuación de este desfile venia el de Peter Jensen , uno de los mas esperados. Para este yo no tenía entrada pero espere en la puerta junto a otra gente y cuando empezó el desfile hubo como una miniavalancha y entramos todos, si, como si fuera un toque de La Tabaré. Aquí fue cuando vi entrar y sentarse en primera fila a Sussie Bubble , la dueña del blog que todos leen y al que no se le escapa nada. Apareció con su cage dress, del cual yo ya sabia toda la historia (quién se lo hizo, porqué, etc.)… las maravillas de Internet.
Al día siguiente, fue el desfile de Marios Schwab, otro de los mas esperados (a juzgar por la prensa te queda la sensación de que todos son los más esperados). En la primera fila se destacaba Jefferson Hack, editor de Dazed and Confused y padre de la hija de Kate Moss (cual de las dos cosas será mejor legado al mundo de la moda?) Lo que yo no sabía, y me entere en Wikipedia consultando como deletrear su nombre es que… es Uruguayo!!?¿
Jefferson Hack - Producto Nacional
También en primera fila volvía a estar la omnipresente Hilary, cuando termino el show y el diseñador salio a saludar la mire para ver su reacción a la colección pero ella se limito a sacar un pañuelo de papel y sonarse la nariz durante los 30 segundos en que todos aplaudimos el talento y esfuerzo.
Hilary Alexander dando su veredicto.
Modelos
A la salida, volvió a aparecer la “gente fabulosa” del día anterior, ya había caras que se empezaban a repetir y que me hicieron sospechar que ellos también se quejan de que son siempre los mismos. Por suerte la actitud cambia mucho con respecto a la entrada. Mientras se hace la cola, todos están serios, callados y nadie quiere parecer no-importante y peligrar así su entrada o ubicación en el desfile. A la salida el ambiente se distiende, se saludan , se sacan fotos unos a otros , se tocan la ropa para comprobar los géneros y anotan en libretas la procedencia , después de todo no dejan de ser un grupo de personas compartiendo un amor profundo, casi fetichista, por la ropa.





