Entrevista al diseñador Uruguayo Gustavo Catena, radicado en España desde 2001
Por Ana Livni y Fernando Escuder
Gustavo trazó el camino de la moda de vanguardia en cuero de nuestro país, por su gran talento para crear vestimenta y accesorios, así como por su capacidad para emocionar con las presentaciones performaticas de sus colecciones, fusionando artistas visuales, artesanos y músicos. Fue un gran referente para los estudiantes del Centro de Diseño Industrial en la década del 90. Siendo autodidacta, abrió las puertas de su empresa a las primeras generaciones de pasantes, transmitiendo mucho interés y preocupación por el conocimiento, el desarrollo técnico y la identidad del lenguaje de la vestimenta.
Estimado colega, ¿cuándo y dónde comenzaste a diseñar?
En el diseño de vestimenta comencé a trabajar en el 83. Estaba preparando el ingreso a Facultad de Arquitectura y trabajando como dibujante en una agencia publicitaria e hice unos bosquejos de una pequeña colección para una casa de cuero del centro. Como una vez realizada no se vendió y aún así yo le tenía fe, nos fuimos con mi pareja de entonces a la feria de Villa Biarritz. Vendimos bien y eso nos permitió abrir una casa en Punta Carretas. Al año siguiente abrimos en Punta del Este.
En realidad “diseñé” objetos toda mi vida. Mi padrino era un vasco constructor y aprendí a dibujar planos y bosquejos desde el jardín de infantes. De chico tenia carpetas con cientos de proyectos. Desde aviones ligeros a mini submarinos pasando por muebles y casas. Con mi viejo armábamos nuestros propios juguetes: aviones, cometas, armas, barcos a vela. Todo a la uruguaya: con alambre y palitos. La vestimenta me empezó a llamar la atención con el cine clásico que se veía en casa. Sobre todo elementos de los 40s y 50s. Mi madre nos incentivaba mucho la curiosidad y nos explicaba la historia del arte y de la moda viendo esas películas. Recuerdo que desarmábamos juntos camisas y pantalones para ver como estaban hechos. La ropa me parecía desde entonces una construcción geométrica similar a las de la ingeniería o la arquitectura.
¿Por qué el cuero está presente en tus colecciones?
El cuero me gustó desde siempre. La primera prenda de la que me enamoré fueron unos vaqueros “Far West” de cuero negro “zanforizado” que me regalaron a los cinco años para ver si había algún pantalón que me aguantara. Y aguantaban. Luego empecé a ir a las yerras de estancias de amigos y conocí el trabajo de los trenzadores. Sobre todo en Treinta y Tres y Cerro Largo. Me gustaba el trabajo de campo y toda la mística del gaucho. Apenas cumplidos los once ya salía a arrear las lecheras solo y juntar los ovinos que morían de frío o mataban los caranchos. Aprendí entonces a cuerear , a estaquear las pieles , a prepararlas y algunos rudimentos del trenzado. Me enamoré del material y de todo lo que representaba. Es el primer material con que nos vestimos los humanos. Forma parte de nuestra memoria atávica. Tiene ese misterio de lo que nos remite a nuestro pasado como especie. Como el fuego, la noche, el mar. Es el material del cazador primigenio que al cubrirse con la piel del animal que venera y teme, no solo se protege de los elementos si no que adquiere los poderes de ese ser que para él es divino. Es así, parte de nuestro primer modo de entender el mundo: el pensamiento mágico.
Luego, al comenzar a trabajar vi que esta fascinación tenía, también, una viabilidad comercial. Entendí que el mercado interno no era suficiente para generar el flujo de caja necesario para solventar un emprendimiento que comenzaba sin capital. Necesitaba facturar rápidamente y ahí estaba el turismo y la demanda de artículos de cuero y lana que entonces era muy alta. Así que se unió la pasión con la viabilidad comercial y ahí empezó todo.
Diseños en Piel & Arte: Gustavo Catena. Fotógrafos: Mark & Iker. Modelo: Sara
Tus producciones junto al fotógrafo uruguayo Fernando Perdomo han sido un excelente medio para promocionar tu trabajo y transformarlo en moda. También con Ana Livni recordamos tus desfiles impresionante cuando nosotros éramos estudiantes en el CDI. ¿Cómo promocionas hoy tus colecciones?
La fotografía y los desfiles han sido muy importantes para mí. Como difusión y como laboratorio en el que he aprendido y en el que me he dado el gusto de trabajar con gente como Perdomo, Ribas, Yabeck, Nelemann. Músicos como la gente de Elefante, Hugo Fattoruso y Jaime Roos. Gente de teatro y cine como Omar Varela, Alejandra Wolf, Sergio Miranda o Sergio Ferrer. Y tantísimos otros. El feedback que he recibido al trabajar con todas estas personas es un lujo de los que más he disfrutado en mi vida.
Pero creo que es, al menos, igual de importante la estrategia que nos fijamos allá por el 91 con mi hermano Enrique. Entendimos que el “valor moda” lo tenían en nuestro país las firmas argentinas. Y que la prensa estaba copada por las firmas tradicionales dedicadas al ceremonial de bodas. Nos fijamos una táctica que decíamos de “la puerta de atrás”,si la de enfrente está tapada de cerrojos … .Nos pusimos como prioridad hacernos conocidos primero en Buenos Aires. Entre el 91 y el 95 diseñé y fabricamos para Ona Saez, Soho, Daniel Cassin, Pinet, Pepe Jeans y Mango. Esto fue lo que llamó la atención de la prensa uruguaya, del público de Punta del Este y de lospromotores y productores de eventos. Esta estrategia me sigue gustando y en una escala menor, sigue siendo adecuada a mis posibilidades y deseos presentes.
Hoy mi carta de presentación es la página web (www.gustavocatena.net) que está en construcción, donde debo agradecer a Fernando y a todos los que han trabajado su buena onda y su amistad. Con esta carta trato de vender primero al mejor posicionado.
Al llegar a Mallorca logré venderle a la principal cadena de multimarcas de Baleares, que es Blu Marin. Son casas de artículos de alto lujo con sede en Puerto Portals. Andratx y Marina Botafog (los puertos donde amarran los yates más caros del Mediterráneo). La única firma “fantasma” era la mía. Armaban sus vidrieras con ropa de Prada, Trussardi, Cuccinelli, Blue Marine y mías. Esto me abrió la puerta. Implicó publicaciones y publicidad. Vender a otras firmas se hizo más fácil. También conseguir proveedores y financiación.
En ese entonces mi vida y la de mi esposa Nikki; que es mi mano derecha y vendedora, cambió radicalmente con la venida de nuestra hija. Estábamos trabajando muchísimas horas, haciendo cientos de kilómetros al día y con el estrés que implican los problemas financieros y económicos que siempre existen con clientes grandes. Estimamos que todo eso no era compatible con lo que para nosotros significaba tener un hijo. Por lo tanto retomé un proyecto que tenía abandonado y al que le tenía muchas ganas desde hacía tiempo: volver a lo artesanal. No sólo en la forma si no también en el tipo de vida.
He mantenido la estrategia de tener presencia en puntos importantes pero que no impliquen los problemas de clientes como Blu Marin y que aceptan las condiciones comerciales y de producción de un artesano. En Ibiza estoy en una tienda tradicional muy bien ubicada y con muy buena clientela. En Barcelona comencé vendiendo por medio de una distribuidora de firmas Italianas (Acqua Dolce). Me distribuyeron junto a Armani, Ferre, Cavalli, Bikenberg; Dolce & Gabanna y me dieron una afectuosa mano.
Ahora estoy vendiendo a “Especial Events Man”. Que es, casi seguro, la tienda de hombres más coqueta de la ciudad, propiedad de un muy respetado diseñador de interiores. Nuevamente mis cosas están junto a Vittorio & Luchino, Moschino, Kenneth Cole, Kenzo… En su publicidad, impresos y catálogos voy junto a estos caballeros. Esto me ha abierto alguna otra puerta. Me parece importante destacar que todas estas casas no solo aceptan mi condición de artesano independiente sino que, además, esto es unas de las cosas que les entusiasma.
La otra pata de este proyecto es la tienda propia. Nikki hizo algo pequeñito en sociedad y anduvo muy bien. Este año presenté proyecto ante una asociación de promoción de PYMES y me lo aprobaron. Estimé que no era el año adecuado para empezar una iniciativa que implica endeudarse fuertemente. Y viendo como están las cosas, se puede decir que juzgué acertadamente. Luego que pase este temporal compuesto por desaceleración, endeudamiento interno altísimo, declive en la calidad del turismo, alza de alquileres y llaves e invasión de productos de Oriente, veremos que pasa. Tanto Nikki como yo tenemos muchas ganas pero también es cierto que estamos extrañando mucho.
(Observar trabajo de pintura a mano y en tejido de punto.) Locación: Punta Colorada, Maldonado. Diseños en piel: Gustavo Catena. Fotógrafo: Fernando Perdomo. Modelos: Lorena Karlen, Zina Bhotovskaia, Manuel Fernandez. Maquillaje: Florencia Cantón. Peinado: Marcelo Garcia. Styling: Nikki Catena.
¿Cómo es tu metodología para diseñar una colección? ¿En qué te inspiras?
He tenido distintas etapas y es distinto si es mi marca o si son otras. Pero hay una base que siempre mantengo.
Estoy pensando cosas siempre, apelando sobre todo a mi memoria afectiva. En principio dibujo por placer y cuando tengo ganas. Por crear y sin preocuparme de tendencias. No de las que promociona la industria de la moda. Si me interesan permanentemente las tendencias culturales, sociales ,económicas y el arte, en especial la música. No me obsesiono con salir a buscar. Más bien dejo que las cosas me encuentren. Creo en la causalidad y en la sincronía. Trato de estar relajado y lo más receptivo posible.
En una etapa anterior veo que está haciendo la industria pero sobre todo para descartar cosas que estén muy “quemadas”. Descarto mucho de lo “que viene” y lo hago pues trabajo para un público que así lo hace. Creo que con mis posibilidades actuales este es el único público al que puedo llegar. Una de las cosas que más me entusiasma de mi actual condición de artesano es que los materiales, las herramientas y el acto mismo de la confección adquieren una importancia determinante. Dejo mucha cosa sin aclarar demasiado en el proceso inicial que resuelvo o se resuelve sola a través de mí cuando me enfrento a la mesa de trabajo y a las pieles. Esto me produce mucho placer y he visto que encuentro soluciones que no habría imaginado de otro modo.
En cuanto a la memoria a la que me refería, este año me he propuesto volver a mis raíces personales. Me he puesto una extra de pilas, y es que volviéndome viejo necesito ayuda para recordar. He estado buscando material, sobre todo en la red, a cerca de todos los que fueron mis primeros referentes a cerca de la “feminidad” y la “masculinidad”. Los íconos con que formé mi idea de hombre y de mujer. Esta idea es para mí la base de todo lo que se hace al diseñar vestimenta.
Tengo una cartelera con un montón de fotos de gente: Marcello Mastroianni, Fellini, Belmondo, Steve Mc Queen, Zitarrosa, Olmedo, Armstrong, J. Lee Hooker, Mónica Vitti, Jane Fonda, Anouk Aimee, Claudia Cardinale, Susana Gimenez, Gainsbourg, Jane Birkin y un largo etc. Me he revisado la historia de los mods, el movimiento beat. He releído algunas cosas de Camus, Napoleón Bacino, Boris Vian a falta de tiempo para más. He visto “8 y Medio”, ” La Ciudad de las Mujeres”, “Los Cuatrocientos Golpes” y me estoy empachando con Bossa Nova, Jazz, Blues, Tango, Zitarrosa. Jaime Roos, Rada, Cabrera, Mateo y los Fato. Pienso seguir en esto pues me queda un montón de música, cine y literatura por revivir.
Hay otro aspecto que para mí que es determinante y es el tecnológico. Aquí si que estoy prestando atención permanentemente a lo que hace la industria. No me importa si es nuevo o viejo, bueno o malo. Trato de ver lo máximo posible y voy desarmando todo mentalmente. Tengo un buen archivo mental de soluciones técnicas y cuento con que se me presenten en el momento necesario. Además de un buen archivo en papel, por las dudas.
También son determinantes las nuevas técnicas que voy aprendiendo. Desde hace un par de años me he dedicado a estudiar el trenzado gaucho, que he ido incorporando de distintos modos. He tenido que adaptar las técnicas a mis necesidades y a los materiales que usé y he llegado a un punto en el que estoy contento con los resultados. He investigado también la pintura a mano que apliqué sobre todo en faldas. Lo último que compré son unos libros sobre el arte Celta de los Nudos. Ya imagino aplicaciones pero empezaré a estudiarlos en un par de meses. Para el año que viene espero incorporar algo de nudos celtas a lo que esté haciendo. Me quedan pendientes las técnicas de repujado que voy dejando para más tarde pues no me parece que sean tan urgentes desde el punto de vista comercial, pero ya las atacaré pues me gustan y mucho.
¿Cuales son las piezas favoritas de tu última colección?
Me gustan las chaquetas pues me dan juego para aplicar mucho de lo que voy aprendiendo. Pero también le he tomado mucho cariño a los cintos y los bolsos. Como los costos son mucho menores me permiten ir incorporando técnicas e ideas nuevas sin miedo a los errores, lo que da para experimentar con mucha libertad.
¿El diseñador es también un artista sano?
Los diseñadores pueden llegar en ocasiones y excepcionalmente a la categoría de artistas. Creo que el Arte con mayúscula es algo que debe ser independiente de toda finalidad económica o industrial. La función del arte es comunicar cosas de una profundidad tal que no admiten compromiso con funciones ni comercializaciones. En este sentido considero que la mayoría de la música, cine y literatura actuales no son más que artesanías.
Tradicionalmente se ha considerado que el artesano, al contrario del artista, se limita a reproducir modelos usando las técnicas de su oficio e incorporando solamente variantes. Es cierto que el diseñador crea, como también crea el inventor. Así que tal vez estemos en un limbo situado a medio camino entre el artista y el artesano. Tampoco me ofende que se me considere esto último: me honra. Por otro lado, es como ser parte de una especie en peligro de extinción.
Para mí el arte es cuestión de absolutos. Primero intenté ser músico y, aunque era hábil, carecía del don. Luego investigué con la pintura, y comprendí que carecía de la capacidad de sacrificio absoluto y de absoluta profundidad que mis maestros sí poseían. Pienso sobre todo en Miguel Ángel Pareja, y mis compañeros… Lo mío era más lúdico y superficial y el diseño me dio la oportunidad de crear de acuerdo con mi carácter. Espero que los budistas tengan razón y espero estar portándome lo suficientemente bien como para, en una próxima vida, volver como artista.
¿Consideras a la moda un medio de expresión o un oficio?
La vestimenta es para mí un lenguaje y por lo tanto un modo de expresión antes que nada. El hombre necesita adornarse para mostrarse en toda su complejidad. Recientemente los etólogos han descubierto que existen aves cuyos cambios de plumaje y canto no se pueden justificar en función a la supervivencia de la especie. Esto es algo muy importante pues puede implicar que esta necesidad de expresión es algo inherente, no sólo al ser humano, sino a la vida misma.
Además esto es para mí un oficio en el sentido más medieval de la palabra. No creo que pudiese vivir feliz sin la posibilidad de fabricar objetos.
Diseño: Gustavo Catena. Fotógrafo: Fernando Perdomo. Modelos: Valeria Stella y Evelyn Novik. Maquillaje: Florencia Cantón. Peinados: Rodrigo Sangiocomo
¿Por qué te fuiste a Europa?
Es algo difícil de explicar en forma lineal pues más bien que es una red de factores.
Primero que nada hay un tema de pareja. Necesitábamos un cambio pues queríamos formar una familia y consideramos que con nuestra de vida de entonces eso no era posible. No de acuerdo a nuestros deseos.
Esto se juntó a la caída económica de Argentina que hizo disminuir drásticamente el turismo a partir del 97, situación que llegó a su peor punto cerca del 99. Nuestra empresa dependía en gran parte del mercado argentino. A partir del 97 fue tan difícil cobrar a las empresas de Bs.As., que dejamos de vender en esa ciudad. Si bien nuestra venta en Punta del Este era todo un éxito, considerando como iban bajando las temporadas, la facturación comenzó a ser insuficiente para cubrir nuestros presupuestos anuales. Pudimos haber tomado medidas empresariales drásticas. Pero no lo hicimos. Tuvimos fe en poder salir adelante reduciendo al mínimo nuestros presupuestos personales y optimizando la producción sin bajar la calidad, sin reducir personal ni dejar de desarrollar productos. Probablemente fuimos más soñadores que empresarios. En todo caso de no haber sido nosotros así, tampoco hubiéramos hecho lo que hicimos.
La polarización de la sociedad uruguaya también influyó. En más de un sentido. Nuestro proyecto estaba dirigido a profesionales y estudiantes de clase media menores de 45 años. En un par de años vimos como la mayoría de nuestra clientela dejaba el país. Teniendo en cuenta el fenómeno de polarización, nos quedaba cambiar de rumbo y dirigirnos a los que estaban concentrando el poder adquisitivo. Así lo hicimos y dio resultado, aunque no el suficiente. Además haciendo esto surgió un problema personal que no puedo superar. Me es muy difícil trabajar con personas con las que las diferencias ideológicas son tan extremas. Me es difícil a nivel físico. Me empecé a sentir mal con mi trabajo, ir a mis locales se me hacía insoportable. Que vinieran porque yo fuese un producto “fashion ” empeoraba mi ánimo. Esta era la segunda crisis económica que me tocaba vivir. Y la segunda vez que habiendo empezado desde cero y habiendo logrado mis metas veía todo caer por factores externos a mi empresa. Me cansé, me sentí agobiado y enojado.
En la crisis de fines de los 80 ya había emigrado a Nueva York. Allí aprendí mucho de lo que luego apliqué a mi regreso. La posibilidad de irme para seguir aprendiendo me resultaba seductora. Así que juntando todo esto y algo más nos decidimos y con mi compañera hicimos las maletas.
En principio no planeábamos venir a Europa, pues nunca me convenció demasiado. Mallorca era una escala de un pasaje triangular con destino final en N. Y. donde me esperaban amigos con los cuales ya había trabajado. Pero la nena se adelantó. Teniendo la nacionalidad Italiana no había mucho que pensar. La opción era tener un hijo como ilegales en USA o de hacerlo aquí con papeles y optamos por esto último. También pasó que hicimos muchas buenas amistades entre los mallorquines y la isla nos pareció un lugar ideal para esa etapa. De todos modos si bien las cosas han cambiado mucho en N. Y. y están bastante más difíciles que en el 88, sigo creyendo que el modo de trabajo de esa sociedad es más favorable a un diseñador extranjero que quiera trabajar de forma independiente, que el modo Español, en especial el Catalán. El consumo interno, la receptividad del mercado ante la novedad, el grado menor de conservadurismo en lo estético y el elevado consumo interno hacen buena parte de la diferencia. Así que a Europa llegué por accidente y me quedé por conveniencia familiar y no empresarial.
Locación: Memorial da América Latina, São Paulo – Brasil. Diseños en Piel: Gustavo Catena. Fotógrafo: Fernando Perdomo. Modelo: Miriam Panyagua. Maquillaje: Germán Varela
¿Consideras que en Uruguay hoy se pueden dar las condiciones para el desarrollo del sector?
Quisiera recomendar el artículo “Filosofando sobre moda” de la revista Trendy Times 4 (pgs. 22 y 23). Allí se dicen cosas que me parecen vitales y las cuales comparto. No voy a redundar en lo que ya expresan muy bien Mónica, Agustina y Nakao. Agregaré un par de cosas que también me parecen importantes. Mientras pensaba por donde comenzar esta respuesta me encontré con un titular del periódico económico La Gaceta. En tres cuartos página y letras rojas: “El textil pierde 1000 empleos al mes, China sigue empujando”. Y debajo en letras más pequeñas: “Fracasa el plan de salvamento del sector diseñado por el gobierno a fines del 2008″. En la página 18 sigue el artículo: “..a fines de año se habrán perdido 12000 empleos. El plan de rescate a las empresas por valor de 870 millones de euros ha fracasado. Este dinero se destinó en parte a modernización y mejora de la competitividad, pero los cierres son constantes….Desde el 2003 han dejado de existir 1300 empresas y 62000 trabajadores han quedado en la calle… La producción en terreno patrio ya no resulta rentable y la mayoría de las empresas están optando por trasladar sus fábricas a países de Oriente”. Las empresas catalanas ya eran modernas y competitivas en el 2003. Un presupuesto de 1400 millones de dólares destinado a mejorarlas no ha dado ningún resultado.
Desde nuestras clases políticas y desde distintos foros empresariales he escuchado machacar con el tema de la modernización y la competitividad. Es cierto que ambos son asuntos que hay que encarar. Pero parece obvio que en este contexto, de por si solos, no llevan a ningún lado.
Aquí hay, de fondo, un tema ideológico, político y ético.
Mientras existan en el mundo millones de personas trabajando sin derechos laborales, mientras existan empresarios que justificados por el máximo beneficio no encuentren ningún impedimento moral ni político en utilizar a seres humanos como esclavos, mientras sigamos consumiendo los productos así fabricados, poco desarrollo podremos esperar.
Si esperamos tener un futuro como profesionales debemos comenzar por asumir responsabilidades. Este no es momento para frivolizar.
Habría que comenzar por contribuir, desde lo local, a crear una conciencia global respecto a estos asuntos.
Aquí se está haciendo; tarde pero se está haciendo. Este año he visto en la TV oficial catalana, un documental filmado clandestinamente en China, acerca de los obreros que trabajan en la confección de jeans. Era absolutamente conmovedor e indignante ver lo que allí está pasando.
Un par de semanas atrás hubo una serie de conferencias sobre los campos de prisioneros de conciencia en China. El disertante es un sobreviviente a uno se estos campos. Denunciaba que existen allí más de tres millones de supuestos desaparecidos trabajando como mano de obra esclava en estos campos. La mayoría para la industria de la confección. Se han creado controles internacionales, pero el gobierno chino ha aprendido a evadirlos. No sé si estas cosas se están difundiendo en Uruguay. Si es así, ya es un paso. Si no lo es, habría que moverse para que esto se hiciera. Esta acción debe partir de los estudiantes y los sindicatos involucrados. Los empresarios no se van a preocupar, en absoluto, si el mercado ignora la realidad.
Recientemente Eduardo Galeano ha estado como invitado en los dos programas periodísticos más prestigiosos de España y Cataluña, hablando sobre globalización. Me pregunto si no sería bueno que Galeano hablara para los estudiantes. Sería importante escuchar que tienen que decir nuestros intelectuales más destacados.
Hasta aquí he escrito a cerca de una situación que es global. Ahora bien, Uruguay es el sitio en donde actuar desde lo local.
Creo que lo primero es debatir y fijar un modelo de desarrollo. O sea un ¿a dónde queremos llegar?. Si no se tiene esto claro nos limitaremos a recoger las migajas que se caigan de la mesa en el reparto mundial.
Todos habremos oído a cerca de una tendencia del mercado opuesta a la masificación. Creo que es por ahí por donde hay que imaginar un futuro para un país como Uruguay.
Es fundamental trabajar en la definición de una identidad nacional con respecto al diseño. Esto es importante por varios motivos.
En este mundo cada vez será más importante que los productos se remitan a algo auténtico. Si queremos un lugar no podemos ser otra cosa que nosotros mismos. Para que esta identidad cristalice es necesaria la existencia de un mercado interno atendido por pequeñas y medianas empresas en las que los jóvenes diseñadores tengan la posibilidad de experimentar y crecer como creadores. Imagino que esto parece una utopía en este momento. Pero la situación económica interna tendrá que cambiar. Y para ese momento seria bueno que los pasos destinados a consolidar una identidad ya estuvieran dados. La razón por la que el 75 por ciento de la ropa que se consume en Barcelona sea china es la carencia de una identidad nacional en el vestir. La razón de que este porcentaje sea mucho menor en Paris o en Bélgica, es que esa identidad es fuerte.
La situación económica actual en cierto modo protege a nuestro país. Y esto nos da cierto tiempo que no se debería perder. En el momento que los gigantes de la globalización determinen que el país comienza a ser rentable, la invasión tendrá lugar. Si el uruguayo no tiene para ese entonces un modo propio en el vestir, los Inditex, Bershka, H&M serán imparables y no quedará mucho por hacer.
En este sentido los diseñadores y estudiantes tienen mucho trabajo por delante. Para empezar creo que deberíamos comenzar a hablar en uruguayo. En términos de la vestimenta como lenguaje y en cuanto a nuestra propia lengua. Sabemos que el lenguaje determina nuestros esquemas cerebrales. Si queremos pensar como ingleses debemos hablar como tales, si queremos pensar como uruguayos debemos hablar como uruguayos. Las personas que habitan nuestro país no nos entenderán de otro modo. Y es fundamental que el diseñador no suene como extranjero al público de su propio país. Seria bueno empezar por las palabras que más habitualmente usamos. ¿Para qué fashion?, si es moda. Para que cool hunter? si es cazador de estilos. Este mismo criterio habría que aplicarlo al lenguaje del vestir. Aquí es un poco más difícil pues hay entre nosotros una tendencia a negar la realidad de un vestir uruguayo. Nos guste o no, este existe. Y es un lenguaje que hay que comprender bien si queremos cambiar cosas. Habría que aprender a hablar en uruguayo en términos de vestimenta.
Nuestra cultura tiene identidades fuertes y bien definidas en otras áreas. Sería bueno estudiar a conciencia nuestra música y nuestros músicos, a nuestra literatura, arquitectura y teatro. La moda de una sociedad es un reflejo de su cultura. Y por ahí tenemos material abundante, original y de calidad para trabajar.
Por último, me parece que la pregunta más importante no es si hay un futuro. Nadie nos puede contestar con certeza absoluta esa pregunta. Lo importante es que cada uno sienta que este es su camino personal. La pregunta que deberíamos hacernos es si queremos trabajar para que exista ese futuro. En especial a los que tengan vocación de diseñadores autónomos les digo que es posible, que cuesta muchísimo pero tiene innumerables compensaciones. Vale la pena intentar. El que sienta que esta profesión es su camino debería ponerse a caminar.
Se me vienen a la cabeza unos versos del poeta Vinicius de Moraes: “La vida es una sola y no da para jugar. Hay que vivirla. No dejes que nadie te diga como hacerlo. Salvo que lo haga por escrito, en papel membretado del cielo, y rubricado debajo: Dios, con firma reconocible.”
Locación: Aiguà, Uruguay. Diseños en Piel: Gustavo Catena. Fotógrafo: Fernando Perdomo. Maquillaje: Florencia Cantón. Peinados: Juán Piccinino
Entrevista: Ana Livni y Fernando Escuder
Edición y Producción: Blogcouture





