No me gusta el verano
»Por Marcos
A mis viejos les gustaba ir a Piriápolis. ¿Qué hay en Piriápolis? ¡Absolutamente nada! Un casino, el Cerro del Toro y el Pabellón de las Rosas. Y montones de porteños viejos.
Lo mejor eran las maquinitas. Me pasaba horas metido ahí, pero sin jugar ni una ficha. No me daban plata. La única vez que mi viejo me tiró 10 mangos para jugar, me encajó: “eso es lo que gano en todo un día de laburo”. Tomá nene, divertite. Tampoco me dejaron ir a ver Rambo II en el cine de Parque del Plata, porque era “fascista”. Pero me escapé y la vi igual. Aguante el imperio.
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»Thu 31 | January 2008
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