Confesiones de un editor
Todos alguna vez tiramos la toalla. Fin de año, todos en otro lado y uno en otro lado, el lado de la desesperación. Esto le pasó a nuestro editor. No pudo terminar de editar la nota que le hicimos a Juan Casanova, y sabiendas de que ya todos estaban en otro lado, no soportó la presión y se rajó a ese lado; eso sí, antes dio las explicaciones del caso y prometió tener todos los capítulos de la nota de Casanova para cuando todos ustedes que están en otro lado vuelvan del otro lado, y él mismo, que ahora se fue al otro lado, lo haga también.
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»Sun 30 | December 2007
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Perdonamos pero no olvidamos, ¿o era olvidamos pero no perdonamos? sea como fuere (¿o era sea como fuese?), pregunto, no se te ha ocurrido pensar en toda esa gente que vive del otro lado del charco y que no sólo no está de vacaciones sino que ni siquiera recuerda lo que es un verano. Obviamente que no. Te aclaro entonces que este lado es el único, el verdadero “otro lado” y no nos merecíamos arrancar un 2008 así. Que no te vea tomándote una Guinness en Temple Bar porque te sacudo el alma.
Editor, te vamos a encontrar y te vamos a despellejar.