Country Crimes – II
»Los crímenes en los countries argentinos, segunda parte
»La frase: “Lo que está claro es quiénes no fuimos”
»Por Domingo Soto Molares | Tiempo de lectura: 7′25”
Nora Dalmasso pasó para el otro lado el 25 de noviembre de 2006, en su casa del country Villa Golf, en Río Cuarto, Córdoba. Fue encontrada desnuda y magullada en la cama de su hija.
Había un pote de vaselina sobre la mesa de luz, y tenía el cinto de su propia bata atado al cuello. Así murió, de un isquemia cerebral por asfixia. El primer sospechoso fue su marido, Marcelo Macarrón, pero su coartada lo dejó de inmediato fuera de la lista: cuando la cosa ocurrió, él estaba en Punta del Este jugando al golf. Sin embargo, para otros, esta coartada puede ser parte de la premeditación de un crimen por encargo.
El segundo en la mira fue un pintor-albañil de 27 años, Gastón Zárate, quien había pintado una pérgola en casa de los Dalmasso. Fue acusado de abuso sexual con acceso carnal, homicidio calificado y hurto agravado. Su acusación generó indignación en parte del pueblo de Río Cuarto, los humildes, los más, que salieron a la calle a manifestarse contundentemente en contra de la decisión de la fiscalía. La falta de pruebas -y la presión popular- motivaron la liberación de Zárate.
En los medios de comunicación, el joven albañil difundió y defendió la teoría del chivo expiatorio. La justicia de Córdoba necesita un culpable, creyeron que lo podían encontrar en mí. Una marcha de vecinos aplicó el cacerolazo para pedir la renuncia de los fiscales. Se habló de presión política, de corrupción.
A seis meses del homicidio –junio de 2007-, unas pruebas de ADN inculparon al hijo de la víctima, Facundo Macarrón. Restos de su piel estarían presentes en la escena del crimen; el fiscal lo imputó por abuso sexual y homicidio calificado; la defensa aclara que estás pruebas son insuficientes. Con la imputación, se hizo público que Macarrón hijo sería homosexual. La madre de Nora Dalmasso dijo a la prensa: Para mí Facundo es requete inocente. Hasta cuándo vamos a seguir recibiendo cachetadas por todos lados
Con la muerte de Nora Dalmasso, una ciudad más bien pequeña pero opulenta como Río Cuarto pasó a primera plana. Se trata de una de las ciudades más ricas de Argentina, producto de un reciente y notable crecimiento a partir de la producción de soja. Una neófita camada de productores rurales impulsó la renovación de la ciudad a través de sus billetes y necesidades de confort. Surgieron barrios privados, canchas de golf, restaurantes, hoteles, negocios de marca.
Sin embargo, en contraposición a esta elite y por debajo todavía vive la inmensa masa de los humildes, la que reviente en ira cuando se considera presa de los maniqueos de los poderosos, la que defiende a los suyos en la calle, la que protegió al albañil Zárate.
La revista Noticias, modelo del sensacionalismo periodístico político argentino, que ya lleva cinco tapas dedicadas al caso Dalmasso, publicaba en diciembre del 2006:
Cuando el domingo 26 de noviembre se encontró el cuerpo de Nora Dalmasso, sin vida, desnudo y con lo que se intuyó eran muestras del exceso, la ciudad sufrió un cimbronazo. Una mixtura de poder, dinero, perversión y sexo fue el cóctel del que bebieron locales y foráneos.
Todos los ingredientes atractivos para un caso mediático estaban dados. Pero al poder, al dinero, a la perversión y al sexo había que agregarle dos más, la manipulación y la intriga política, y la lucha de clases –sí, Marx todavía existe-. Algunos medios argentinos aseguran que este crimen ha servido de excusa para que los sectores menos pudiente manifiesten su odio y resentimiento contra las clases altas.
La misma revista Noticias publicaba dos meses después (febrero 2007):
Ahora, el asesinato no esclarecido de una mujer de alta sociedad se convertía en un incendio descontrolado. Los ricos, los pobres, las intrigas políticas. Sólo con atizar la palabra menemista todo se dispara hacia el lado más oscuro de la imaginación popular.
Pero antes de seguir con este intríngulis político-social-perverso, detallemos la última noche de la chispa que desató el fuego, la última noche de Nora Dalmasso.
Dicen que Nora era una mujer sexy y provocativa. Que tenía dieciséis cirugías y varios amantes. Que gustaba de los escotes. Que hacia tiempo que se llevaba mal con su marido. Que sabía que su hijo era gay. Que tenía muchas amigas. Que le gustaba gastar. Nora, en definitiva, era como tantas otras.
Así describió un medio de prensa escrita su última noche, a dos semanas del homicidio:
En esta escena de excesos entra ahora su hijo, como el posible violador sexual y asesino de su madre. Él la habría penetrado analmente, él la habría asfixiado con el cinto de la bata de ella. Una imagen atroz, inverosímil, que supera el morbo más intenso que cualquier fanático de la novela negra pueda publicar. La idea de que la última noche de Nora haya sido una violenta sesión de sexo con su propio hijo suena tan extraño como atractivo para el morbo popular.
Por eso, una vez más, la última tapa de la revista Noticias vuelve a explotar el tema:
Mucho sabor para una bajda, factor gay y conflicto de clases. A continuación, el copete de Noticias describe una escena a la salida del juzgado en Río Cuarto. Varias personas humildes claman enfurecidas que se haga justicia, al grito de los ricos también matan, si mató a la madre que pagué como cualquier pobre.
A todo esto, hace ya unos cuantos meses que el caso Dalmasso sería el eje de un choque político entre el presidente Kirchner y el gobernador de Córdoba Juan Manuel de la Sota. El feudo cordobés contra el centralismo kirchneriano.
Desde un principio, un medio periodístico de internet, El Ojo Digital, que se presenta como el blog de noticias más leído de Argentina, describió el caso como un complejo tejido de conspiraciones de clase y de poder dentro y fuera de Río Cuarto.
Su enviada especial a Río Cuarto, Natalia Funes Alzaga, escribió cinco crónicas tituladas Se incendia el Imperio, de prosa fluida, de fuerte tono acusatorio, sumamente especulativa, y, para muchos críticos, carentes de pruebas y fuentes verificables. Más allá de la posible subjetividad y sesgo, las crónicas fueron un incordie y otro punto de vista sobre un tema caliente.
En la primera parte, Funes Alzaga aprovechó para dar una repasada histórica de Río Cuarto. Se remontó al año 1973 y la llegada del peronismo. Desde allí hacia delante eligió las figuras polémicas de algunos ilustres habitantes de la ciudad, para señalar que la amoralidad no era cosas de estos nuevos tiempos.
Aparece entonces un rector de Universidad que solía pellizcarle el trasero a las alumnas. Un obispo gay, con pareja, que practicaba el abuso de poder y que además al morir dejó varios hijos desperdigados. Intendentes que profirieron frases como después de mi gestión, las mujeres de Río Cuarto no tendrán que bajarse los calzones para vivir. Y así específica enumeración de negocios turbios y políticos corruptos. Lo normal. →Ver la nota aquí
En la segunda parte, el eje de la discordia era entre la fiscalía y la policía de Río Cuarto. →Ver la nota aquí
En la tercer entrega comenzaba la descripción de una batalla a todo nivel entre los bienudos y los humildes. →Ver la nota aquí
La cuarta parte es más que interesante, y empieza a mostrar abiertamente la puja entre Kirchner y De la Sota por temas político-electorales, y el supuesto uso del presidente argentino del diario El Clarín para molestar al gobernador de Córdoba con el caso Dalmasso. →Ver la nota aquí
La quinta parte sigue el camino de la cuarta, y habla de una profundización de la crisis entre el presidente y el gobernador. →Ver la nota aquí
Tras la imputación de Facundo Macarrón, en la web aparecieron dos blogs y un fotolog que supuestamente abrió el hijo de la víctima para defenderse y recibir apoyo.
Uno de ellos es facundodalmasso.blogspot.com. En el perfil de blogger aparecen unos datos que lo deslegitiman sin más. En películas favoritas dice: Jack el destripador y Nueve semanas y media.
El otro es facundomacarron.blogspot.com. El nombre del blog es Soy Facundo Macarron, hijo de Nora Dalmasso asesinada hace 6 meses.
También hay un fotolog: fotolog.com/facun_macarron
La teoría del crimen por encargo es otra hipótesis que se maneja fuertemente a nivel informal, ya que en la justicia siguen la investigación de otras pistas. Esta teoría pone en el centro al marido de la víctima, Marcelo Macarrón, quien en conocimiento de las infidelidades de su mujer y de la posibilidad de un futuro divorcio con separación de bienes, habría ordenado su crimen con el apoyo de amigos y políticos influyentes.
Esta teoría fue descrita en uno de los 557 cometarios de uno de los blogs de Facundo. Aquí sí se da vuelo a la Argentina más oscura, la del poder corrupto, el narcotráfico, el crimen y la hipocresía. Y no se salva nadie, y menos el gobernador de Córdoba.
»También leé: Country Crimes - III Las más maquiavélicas hipótesis de este crimen. Sólo si tenés voluntad y más curiosidad de enterarte más sobre este caso.
→Podés leer también: Country Crimes parte I
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»Fri 15 | June 2007
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que espanto todo lo ,leido,la realidad aunque les pese es que zarate la violo y mato, y hay muchas pruebas, chicas cierren sus ventanas y no contraten a cualquiera, si la madre del chico que en geba competia ,y por desgracia fue a buscar una gaseosa, y termino violada y muerta en un acensor, le hubiera pasado en su casa ,hoy su marido ,o no se quien seria el sospechoso.