Vilma Palma Not Dead
»Vilma Palma & Vampiros: vivitos y coleando.
»La frase: “Se vino La Pachanga, dale Pelado no pares nunca más”
»Tiempo de lectura: 6′08”
*Actualizado: videos prehistóricos del grupo y no te hagás el que cantaste estos temas.
El fin de semana que viene, Roger Waters, miembro fundacional de Pink Floyd, se presenta en Buenos Aires. Con el anuncio de que va a tocar al pie de la letra y en su totalidad el clásico álbum de la banda, Dark Side of the Moon, ya llenó dos River.
Ahora, ¿qué punto de conexión existe entre Roger Waters y la pachanguera y noventosa agrupación argentina Vilma Palma e Vampiros?
Another Brick in the Wall, es el punto de conexión.
Roger Waters compuso esa canción hace 28 años. Vilma Palma e Vampiros regresó a los escenarios después de 12 años… y tocando Another Brick in the Wall.
Sí. Los creadores del “pasame más tinto se vino La Pachanga, dale Pelado no pares nunca más” volvieron a los escenarios porteños el pasado sábado 3 de marzo, en el marco del Baires Beer Festival.
Uuuoouuooo. El éxito de los Vilma en los noventas fue contundente. De las paredes del sello discográfico argentino Barca (el mismo que edita a La Triple Nelson y a No Te Va Gustar en ese país) todavía cuelgan los discos de Platino de la banda comandada por el ‘excelso’ Pájaro Gomez, vocalista y alma de los Vampiros. En pleno auge del menemismo, Vilma Palma encontró el espacio social y cultural propicio para estallar comercialmente, como Tinelli o Los Auténticos Decadentes. Tocaron por todo el continente americano, pegaron varios hits en el mercado mexicano, y llegaron a vender un total cercano a los 400 mil discos.
Sin embargo, de un día para el otro desaparecieron. “Llévame a la estación, espero que te vuelva a ver/ ya no puedo evitar esta sensación de soledad”.
Pero, como se sabe, los vampiros viven por siempre (si no hay una estaca de por medio), y más, se ve, Palma, Vilma, ese alter ego más fiestero y menos ideológico que Patricio Rey.
Y regresaron. Uuuooouuuooo.
Aquí se puede leer una entrevista al Pájaro Gómez previo al regreso de la banda tomada de www.ciudad.com.ar; una reseña historicista del grupo –también tomada del mismo sitio- a cargo del crítico de rock argentino Lorenzo Anzoátegui, que arranca así:
“Hay cosas que son obvias como que Darío Grandinetti es nuestro John Malkovich y Los Pibes Chorros son los Strokes de la cumbia. Bueno, los rosarinos Vilma Palma e Vampiros nos llevaron de la mano a unos hermosos y hedonistas noventas como lo harían al norte del Reino Unido bandas como Happy Mondays, Stone Roses y Primal Scream”.
Y tiene la siguiente afirmación: “Si (Vilma Palma) cantaran en inglés, hubieran influenciado a Oasis”.
Además, se puede ver el video del Baries Beer Festival con Vilma interpretando Another Brick in the Wall.
“Nunca dejamos de tocar”
El líder de los abanderados de la pachanga en los 90 cuenta dónde estuvieron todos estos años, antes del show del sábado en el Baires Beer Festival. Ídolos en Latinoamérica y en fiestas de casamiento, el grupo con algunos cambios prepara para mitad de año un disco en vivo con todos los hits. Un crítico opina: “Si cantaran en inglés, hubieran influenciado a Oasis”.
Marcela Mazzei
En el post 80 de los pelos largos para ellos, los jeans cintura alta y las camisas blancas con bordados de marca tipo Charro, nació esta banda joven con sex appeal literal y nombre robado del grafitti de una mueblería cerrada que decía “Vilma Palma e Hijos Vampiros de los Obreros. Revolución obrera. Muerte a los cerdos burgueses”. De “no parar” la noche con fernet y proposiciones sexuales sin vueltas, en realidad, hablaban los hits que los llevaron de Rosario a los escenarios nacionales sin escalas, y con tres discos, a lo largo de los festivos 90.
Con La Pachanga como himno, letras repetitivas y un sonido único (ver recuadro), Los Vilma Palma e Vampiros también cautivaron a Latinoamérica. Por allá fueron a probar suerte cuando los siguientes discos no vendieron millones como los anteriores, y les fue bien. Tanto que “desaparecieron” del circuito local. En el medio se separaron, emigraron a Estados Unidos, cambiaron algunos integrantes de la banda que hoy tiene a cuatro históricos.
El sábado vuelven a subirse a un escenario en Buenos Aires después de 12 años, en el Baires Beer Festival, donde esperan “mucha gente” y que “no estén tan borrachos”, dice el Mario ‘Pájaro’ Gómez, el cantante de la banda, ya con el pelo más corto, en esta entrevista sobre el fenómeno de la banda que sigue viva: “no hay mucho secreto en esto más que la gente se prenda en lo que hacemos”.
¿En qué anda la banda?
Tocando mucho por todo el país y mechando con el exterior. Arrancamos el año en Rosario, después fuimos a San Luis y ahora tenemos el Festival del sábado, más tarde una fiesta en Buenos Aires y la semana que viene hacemos Pergamino, La Pampa, Posadas, Trelew y para fines de marzo vamos a estar en Ecuador, Colombia por confirmarse para abril y en junio gira en Estados Unidos. En el medio vamos a hacer un show para grabar un disco en vivo con los éxitos de Vilma, con algunos temas nuevos, en Buenos Aires en el Ateneo. Creo que antes de junio, porque queremos que el disco salga para agosto.
¿Pero dónde estuvieron todos estos años? Porque no se los vio en mucho en Buenos Aires…
Sí, tenés razón que desaparecimos, pero nosotros nunca dejamos de tocar, ya sea acá o afuera. En los 90 tuvimos un auge terrible y estábamos en todos lados. En Buenos Aires, la última vez que tocamos fuera de las fiestas privadas fue en Berazategui en 1995, después de haber hecho el Ópera. Entonces, vamos a ver si ahora empezamos a reaparecer en este circuito, estamos hablando con alguna compañía.
¿Cómo son sus shows en las fiestas privadas?
Lo que hacen todas las bandas, como los Decadentes, La Mosca y hasta Los Pericos. Pueden ser casamientos como eventos y el show es el mismo, a veces un poco más corto y tratamos de tocar los palos, los temas que más pegaron. La última que estuvimos fue en diciembre en el Buenos Aires Design, para una firma, y estuvo buena porque el tipo quiso que tocáramos el show entero.
¿Cuál es el público que los sigue hoy?
Eso es bastante fluctuante. En los shows, por ahí ves un muchacho de 30 y pico de años que nos veía a los 14 o 15, pero a mí lo que me sorprende mucho -y que está buenísimo- es que nos encontramos con muchos chicos jóvenes que cuando salió Vilma tenían dos años, porque esta banda ya tiene 16. Es un fenómeno medio raro, porque no está en las radios sonando a full o en los canales de videos pero pasa. Y con los que pudimos hablar nos dicen que el viejo les dio el CD o un hermano y les encanta.
¿Y en el exterior?
En Estados Unidos es toda gente que escuchó Vilma en los 90, cuando vivían en Ecuador, Perú, Colombia, Honduras, Panamá, Nicaragua. Son todos los latinos que están trabajando en Estados Unidos, entonces, cuando vamos a tocar siempre se llena. Es toda gente que nos conoce de años.
¿Cuál es hit que más piden?
Hay cuatro canciones. Obviamente que la más emblemática es La Pachanga, con la que cerramos los shows y la gente se vuelve loca, pero también hay temas como Auto rojo, Fondo profundo y el mismo Bye bye que la gente los re canta. Y también las baladas como Mojada o Un camino hasta vos.
¿Y están buscando sello acá?
Estamos viendo propuestas, porque hoy en día la venta de discos no es como en los 90. Nosotros tuvimos la oportunidad de ser disco de doble platino y haber vendido cuando los discos se vendían y no estaba la piratería de ahora, que sacás un disco y al día siguiente ya está en el e-mule para bajar. Así que estamos viendo eso o de forma independiente, que no es para nada difícil, pero sí hacerlo para que la gente escuche algo nuevo. Lo más piola es el disco en vivo, porque la banda suena muy bien, reeditar los temas viejos y meter cuatro temas nuevos.
¿A qué suenan los temas nuevos?
Estamos justo en el momento de ensayo, de sacar ese sonido. Hay un par que suenan bien al estilo nuestro y después hay uno que estamos trabajando mucho con las violas, que es un poco más fuerte porque la banda suena más rockera en vivo. Darle un toque sin que pierda lo que es Vilma Palma, porque nosotros tenemos un sello y si salís con otra cosa no sabés si la gente te lo va a tomar. Nos pasó. Porque después de los tres primeros discos grabamos cuatro discos más y medio como que no pasó nada. Así que estamos siendo selectivos para no pifiarla de vuelta, con total franqueza.
¿Qué les dicen en la calle cuando los reconocen?
Mirá la pregunta que me hacés… Cuando decimos Vilma Palma… ‘¡Qué hacés capo, Pájaro capo, grosso’, me dicen así.
24 Hour Santafecinos: Vilma Palma Recontextualizados
Por Lorenzo Anzoátegui
Hay cosas que son obvias como que Darío Grandinetti es nuestro John Malkovich y Los Pibes Chorros son los Strokes de la cumbia. Bueno, los rosarinos Vilma Palma e Vampiros nos llevaron de la mano a unos hermosos y hedonistas noventas como lo harían al norte del Reino Unido bandas como Happy Mondays, Stone Roses y Primal Scream.
A fines de los ochenta en Inglaterra hubo borrón y cuenta nueva y las bandas indie llegaron medio de casualidad a una fusión de guitarras neo-sixties y electrónica acid house (ver la película 24 Hour Party People de Michael Winterbottom). Inspirados en la escena rave, los soundsystems de reggae, los progresistas psicodélicos alemanes Can, las guitarras con miles de cuerdas de The Byrds/The Smiths y el costado eufórico de los Stones, estos grupos acabaron -hasta la llegada del britpop, por lo menos- con el costado nerd sendible de cardigan que era la norma alternativa ochentera. La “movida Madchester” eran muchos mini-Beatles de éxtasis: los ya mencionados Roses, Mondays y Screams, los Charlatans, Flowered Up y hasta unos primerizos Blur. Los -hasta ese momento- neuróticos y tímidos indie-rockers se abrazaban, se drogaban y (¡oh no!) bailaban música electrónica en pantalones anchos.
Los Vilma Palma son el único ejemplo nacional de este estilo. Con ellos es menos el “por quiénes están influenciados” que el “a qué suenan”. La Pachanga, ese gran himno a las noches largas y la falta de tinto (tal vez el “Girls & Boys” de Blur argentino), es una mezcla de guitarras post punk totalmente Talking Heads con house “baggy” y actitud desafiante. Si la canción hubiese estado en inglés, habría influenciado a Oasis. Los santafecinos tuvieron discos que fueron tan inspirados como subestimados. Eran dueños de un sonido único que, a su vez, correspondía con la última tendencia musical anglosajona.
Pandilla working-class ambiciosa trasnochera, como las mejores bandas. Un disco debut en el que “cada tema es un single”. Escuchen Bye Bye, una canción que no estaría de más en el “Screamadelica” de Primal Scream, una mini-sinfonía a lo Brian Wilson. O Auto Rojo con sus puntiagudas cuerdas que nos recuerdan a Josef K (ídolos musicales de Franz Ferdinand). De haber nacido en Manchester, serían una influencia en el último furor británico de grupos neo-indie-rave como Klaxons.
»Mirá los videos prehistóricos de Vilma Palma en nuestra sección Videos.
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»Tue 13 | March 2007
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los vilma son los mejores . yo era apenas un adoslescente cuando los escuche por primera vez y la verdad es una lastima no poder estar para escucharlos y la verdad uno de mis sueños es de algun dia poder estar sentado frente a ellos tomando una checha. me pondria a llorar como una maricona. yo tenia 13 años y ahora el 30/11/ de 2007 cumplo 30 y la verdad que a veces escucho un tema de ellos y me hace recordar tanto una epoca muy linda
la verdad soy de colombia y son la mejor banda de rock latinoamericana y como dice marco me sentaria a llorar como maricona con ellos mvale recordar buenos momentos en la radio en los noventa con vilma palma e vampiros vengan a colombia tienen mas fans que en los noventa