Alá pelotita
»Pequeño apuntes sobre el Islam hoy en el mundo
»La frase: “El Corán promete un paraíso repleto de mujeres y buenos vinos. El sueño del pibe. ¿Será por eso?”
»Tiempo de lectura: 4′30”
»Por Jim Bim
Hoy, lunes 5 de marzo, un grupo de investigadores ingleses reunidos en el Oxford Research Group, publicó un documento en el que aseguran que un ataque militar contra Irán aceleraría la producción de este país para concretar la posesión de armas nucleares.
Estados Unidos ya amenazó con bombardear Irán, si esta nación musulmana no detiene su proceso de enriquecimiento de uranio. Irán los mandó a freír papas (french fries, básicamente). Un bombazo previsor, varias bombas atómicas en camino; ésa sería la dinámica.
La cosa sigue. Irak es un absoluto descontrol, y en Afganistán dicen que la guerrilla Talibán renace con fuerza. Por si fuera poco, el actual mandamás de los talibanes aseguró la semana pasada que Bin Laden está vivo y en contacto con ellos.
Hay más: un reciente informe publicado por la BBC indicó que en la actualidad el Islam es la religión que se propaga con mayor rapidez en el mundo, especialmente entre individuos del sexo masculino.
¿Por qué?
El Corán promete un paraíso repleto de mujeres y buenos vinos. El sueño del pibe. ¿Será por eso?
Un informe publicado recientemente por la BBC indicó que el Islam es la religión que se extiende con mayor rapidez en el mundo.
Esto puede resultar extraño para muchos occidentales que viven encerrados en su propia occidentalidad, y conciben la fe musulmana sólo a través del estereotipo de la violencia y el extremismo. También puede resultar extraño para el intelectual de derecha norteamericano Francis Fukuyama, que en su ensayo El Fin de la historia aseguró que la dinámica del desplazamiento cultural va del mundo musulmán a la cultura occidental, y no a la inversa.
“Cada vez son más los musulmanes que atrapados en la rigidez de su propia cultura se sienten atraídos por la cultura de occidente”. Fukuyama considera que un musulmán tentado a comprar un buen auto, pagar cable y llenar su casa de electrodomésticos, ya es un potencial occidental, un posible converso. Es decir, por el mero espiral del consumismo desplaza la religión por el capitalismo.
Fukuyama parece estar equivocado. Hoy los musulmanes son poco más del 20% de la población mundial (1300 millones), y en ascenso. Los cristianos en cambio son la mayoría: 32 % de la población mundial. El otro aspecto interesante del informe de la BBC es que la religión musulmana se propaga mejor entre hombres que entre mujeres.
Ahora, la pregunta de por qué el Islam es la religión que más rápido crece (especialmente entre hombres), en un contexto de opinión pública mundial que caricaturiza a sus fieles y los expone más que nada como violentos extremistas, puede tener una respuesta material que también se explica por el notable suceso del éxito en internet de todo lo que esté relacionado con el sexo, incluyendo las visitas que reciben en la página de Freeway aquellas notas que tengan la palabra ‘Playboy’ o ‘porno’ (ver la clasificación de las notas más leídas).
Quizá este éxito proselitista del Islam, en un mundo un tanto frivolizado, podría explicarse por lo que promete el Corán a sus fieles en una vida en el más allá: un paraíso lleno de las mejores mujeres y los mejores vinos. Los cristianos te ofrecen sentarte en el paraíso junto al padre y al hijo. Los judíos sólo con el padre. Los budistas fundirte en uno con el cosmos. ¿Y los musulmanes? Los musulmanes te ofrecen buenas chicas y buen chupe, y sin horario de cierre. Y listo ¿Qué más quiere un antiguo, un moderno o - en especial - un posmo, sino esa espléndida eternidad? Y sí, mal que les pese algunos, Alá maneja todo un tema allá arriba.
Antes de la llegada y la revelación del profeta Mahoma, en el año 630, los árabes vivían en tribus dispersas llevando una vida más bien nómade y guerrera. Eran susceptibles, orgullosos y anárquicos. Se cascaban entre ellos con frecuencia. Su rutina era la guerra y su reposo la mujer. Creían en unos cuantos dioses donde Alá era un ídolo más. Para los árabes, tras la muerte, aunque tampoco estaban muy convencidos del asunto, se iba a un paraíso de vinos y mujeres. La misma idea que sigue vigente hoy ya era mito antes de que Mahoma apareciera; Mahoma la explotó por necesidad, y lo explico.
El profeta había dicho que Alá era no sólo el (único) Dios de los árabes, sino el de todos. Por lo tanto, como los cristianos, sus seguidores tenían el deber de llevar su Verbo a todo el mundo y convertir a cuanta gente pudieran. Cuando las guerras impusieron el inminente reclutamiento, Mahoma fue vivo, y prometió que todo aquel que muriese combatiendo por Alá se iría directo al paraíso (La Iglesia católica medieval impuso lo mismo para las cruzadas 400 años después). Pero fue más vivo aún ‘alá’ hora de describir el paraíso:
“Los creyentes están allí recostados unos frente a otros sobre blandos almohadones; muchachos inmortales les sirven como pajes el mejor de los vinos en jarras y vasijas, y nadie se emborracha ni a nadie le duele la cabeza por beberlo; hay allí maravillosas frutas y toda la carne de aves que uno pueda desear; les atienden muchachas de grandes ojos, bellas como perlas. Los bienaventurados se reúnen bajo flores de loto sin espinas y plataneros en flor, bajo sombras extensas y junto a corrientes de agua abundantes; sobre ellos cuelgan racimos, y las copas de plata pasan sin cesar de mano en mano”.
Un lujo. Lo único que no aclara Mahoma es si se puede fumar en lugares cerrados. Pero eso es lo de menos, porque da la impresión de que el lugar es todo abierto y nunca hace frío. Entonces, quién se va a resistir a tremenda tentación. Quién, entre desempleado y analfabeto, no se va a enpilchar con un buzo de dinamita e inmolarse por la chica y la copa venidera y eterna.
Tampoco es verdad, como muchas veces se confunde, que el Corán anime a darle con un caño a los que no quieren aceptar que Alá es el único Dios y Mahoma su profeta. En este sentido es a veces contradictorio, a veces plantea la Yihad (guerra santa), y en otras ocasiones el respeto y la cordialidad: “Trata a los no creyentes con cortesía. Si te vuelven la espalda, sigue predicándoles sin ofenderlos”. En este sentido la teoría es benigna. Pero la práctica obligó a reclutar para salir a dar palo, y a cambio ofrecer una buena recompensa.
A modo de ejemplo, se cierra esta nota con un breve extracto del libro Historia de la Edad Media, escrito por historiador italiano Indro Montanelli.
“ (..) Los árabes de Siria aceptaron el Corán, por así decirlo, a ojos cerrados; se alistaron en masa bajo las banderas de Jalid (primer gran General musulmán) y lo arrastraron a Irak, donde se repitió el episodio. Según las crónicas, lo que sobre todo suscitó el entusiasmo de los nuevos adeptos fue la representación del paraíso mahometano como un harén sin límites. Jalid fue generoso a la hora de dar anticipos de ello a sus soldados.”
“Entre las condiciones que impuso a la ciudad de Hira, cuando esta capituló ante su asedio, fue que entregaran a cierta señora en matrimonio a un asistente suyo que la recordaba de cuando era un muchacho y no la había olvidado. La familia se opuso, pero la señora dijo alegremente: ‘Dejad que él decida cuando vuelva a verme’. En efecto, cuando volvió a verla, el pretendiente cambió de parecer y se conformó con una propina”.
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»Mon 05 | March 2007
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Muy bueno el artículo y sobre todo las imágenes.
Con la abundancia de mujeres que hay en el uruguay y la mejoría de los vinos uruguayos, espero que los árabes no nos confundan con el paraíso y se vengan para acá mientras están vivitos y coleando.Y menos ahora que se viene el Big Brother.Sería la debacle total.
La verdad que muy interesante. Excelemente redactado. Sigan así por favor. Da gusto leer.
Creo que hay un libro muy interesante para abordar el tema, a pesar de cierto apasionamiento y sesgo de quien lo escribe. Hablo de El apocalipsis, Oriana Fallaci se entrevista a sí misma. Fallaci, que ya murió, vivió y estudió la cultura musulmana de cerca, y entrevistó a varios líderes de los países árabes. La postura de su libro es más que polémica, al plantear que existe una constante islamización de Occidente favorecido por las izquierdas europeas. Esto le granjeó una buen cantidad de palos. De todas formas, como gran defensora de occidente ante el fundamentalismo islámico, el libro es muy interesante, recomendable, por el desarrollo de sus argumentos, y la solidez de unos cuantos.
Cuándo una religión donde el paraíso sea un lugar lleno de adonís al servicio de la mujer. Un paraíso de falos perfectos donde la mujer vive en un orgasmo eterno. Estos dioses machistas ya están un poco trillados de más, me parece(uh, tengo una idea…).
Sí, una idea original la de jj blas, al menos una concepción distinta al machismo divino proliferante. Se me ocurrió pensar en aquello de Amazon Woman on the Moon, la peli de Terry Gillian, donde un grupo de chicas lunáticas sodomiza a unos viajeros terrestres masculinos. Eselente
Yo por eso soy mormón.